- “El pueblo de Nicaragua está necesitando tranquilidad”, dice
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
La juez Juana Méndez emitió ayer dos criterios para explicar la excarcelación de Arnoldo Alemán. El primero es de carácter jurídico: “Alemán es una persona enferma y la ley permite tenerlo bajo arresto domiciliar”. El otro es político: “Tranquilidad para Nicaragua”.
“El pueblo de Nicaragua está necesitando algo de tranquilidad para resolver sus problemas”, dijo la judicial.
“Todo lo que pueda moverse en el ambiente político, lo que la gente pueda estar hablando, las coincidencias que puedan haber, son cuestiones que están en la atmósfera (política) y dicho sea de paso, yo espero, creo que el pueblo de Nicaragua va a entender esta medida. El pueblo de Nicaragua está necesitando algo de tranquilidad para resolver sus problemas”, expresó la judicial al ser consultada por los periodistas luego de dar a conocer su decisión de ordenar la liberación de Alemán.
El abogado defensor de Alemán, Mauricio Martínez, introdujo el lunes una petición de excarcelación de su defendido, por su estado “valetudinario”, haciendo referencia a varios dictámenes médicos que explicaban el estado de salud de Alemán.
“Estando debidamente ilustrada de los padecimientos crónicos de los cuales es portador el Dr. José Arnoldo Alemán Lacayo, esta autoridad considera que efectivamente… puede ser considerado en estado valetudinario; por lo cual (…) se ordena al jefe de la Dirección de Auxilio Judicial, comisionado mayor Julio González, conducir bajo arresto domiciliar a la hacienda El Chile, al Dr. Alemán Lacayo, para que pueda atender y controlar sus padecimientos en forma adecuada y así evitar riesgos que pongan en peligro su vida”, dice textualmente la decisión de la juez.
“Podrá permitírsele la movilización en el ámbito del municipio El Crucero, y deberá estar en todo tiempo custodiado con la cantidad de efectivos que sea necesario a criterio del comisionado mayor González…”, agrega.
La orden de poner bajo arresto domiciliar al ex presidente fue emitida por la judicial a la una de la tarde del día martes. A las dos y a las tres de la tarde del mismo martes, LA PRENSA había consultado a la juez sobre si había o no resuelto sobre la petición del abogado de Alemán y ella respondió que aún no había resuelto nada. Alemán salió de El Chipote a las 7:45 de la mañana de ayer. La primera que llegó a El Chipote fue su hija María Dolores, luego llegó María Fernanda, posteriormente algunos diputados liberales y finalmente llegó personalmente la juez Juana Méndez a entregar al comisionado González la resolución judicial que ordena el arresto domiciliar.
La juez Méndez no notificó a la Procuraduría ni a la Fiscalía sobre su decisión. “No estoy obligada a notificar”, dijo cuando se le consultó por qué no lo había hecho.
El procurador penal Iván Lara se quejó de que la juez no lo notificó de la apresurada decisión que tomó y pidió que se reponga el auto donde se ordenó el arresto domiciliar.
Además, cuestionó la interpretación de los dictámenes médicos en los que se basó la judicial para otorgar el privilegio del arresto domiciliar a Alemán.
“Ni la junta médica ni el médico forense que se afirma haberlo valorado, lo han expresado así”, dice el escrito presentado por Lara.
75 DÍAS DE CÁRCEL
Arnoldo Alemán se convirtió el pasado 11 de agosto, en el primer ex presidente de Nicaragua que fue encarcelado acusado de actos de corrupción en perjuicio del Estado, pese a los alegatos de la defensa de que éste no podía permanecer bajo régimen carcelario por razones de salud.
Antes de ser encarcelado en la Dirección de Investigaciones Criminales (DIC) de la Policía Nacional, Alemán permaneció bajo arresto domiciliar en su casa-hacienda El Chile, desde diciembre pasado cuando se le dictó auto de prisión por lavado de dinero, fraude, asociación e instigación para delinquir y malversación de caudales públicos en perjuicio del Estado, en una acusación promovida por la Procuraduría General de la República (PGR).
Tres meses después, la juez Juana Méndez, quien tiene a cargo esa causa judicial, cambió de opinión y ordenó nuevamente el arresto domiciliar, so pretexto de peligro de muerte.
LAS ENFERMEDADES DE ALEMÁN
En la página 20,189 del expediente de ‘la huaca’ se encuentra el diagnóstico del Centro Nacional de Cardiología, en el cual se hace referencia a que el paciente Arnoldo Alemán padece hipertensión arterial, diabetes, obesidad, prótesis de cadera por necrosis aséptica, gastritis, apnea del sueño y antecedentes de dolor toráxico tipo anginioso.
Según un electrocardiograma, presenta cambios aórticos degenerativos moderados con calcificación de la válvula aórtica. Hipertofia concéntrica del ventrículo izquierdo. Septum hipertrófico e hipocinético con patrón diatólico, tipo relajación lenta.
El doctor Patricio Solís Paniagua explicó a la juez Méndez que en los pacientes diabéticos pueden presentarse infartos silenciosos, no dolorosos hasta pasar desapercibidos; que los cambios encontrados en el ecocardiograma practicado a Alemán son las características de una cardiopatía esclerohipertensiva, secundaria a efectos y daños que producen la diabetes e hipertensión en el corazón.
El médico también dijo que los males que aquejan a Alemán podrían provocarle un infarto cardiaco agudo; muerte por ventricular desencadenada por inestabilidad eléctrica en el ritmo cardiaco.
CONTRADICCIÓN
“La resolución dictada es contradictoria, porque se ha decidido otorgar arresto domiciliar aduciendo razones de enfermedad e incluso riesgo de muerte, pero inexplicable e incoherentemente, usted ha expresado que se le permite la movilización en todo el ámbito de El Crucero”, dice el escrito presentado por el procurador Iván Lara.