Moisés Martínez moises.martí[email protected]
La distribuidora eléctrica Unión Fenosa retomará en enero próximo el cobro del concepto conocido de energía no registrada (ENR), que se encuentra suspendido desde junio pasado como parte de los acuerdos entre la empresa y los diputados de la Asamblea Nacional.
El cobro de la energía no registrada fue uno los yunques que arrastró a Fenosa a la peor crisis que ha enfrentado desde que vino a Nicaragua, debido a la lluvia de denuncias por altas facturaciones por la aplicación del este concepto.
Tomando en cuenta estos precedentes, la distribuidora eléctrica solicitó al Instituto Nicaragüense de Energía (INE), como ente regulador, la elaboración y aprobación de un nuevo procedimiento para la aplicación de la energía no registrada.
ESPERAN PRONUNCIAMIENTO
“Estamos esperando el pronunciamiento del regulador sobre el procedimiento que hemos elaborado en conjunto para luego esperar el dictamen de la Asamblea Nacional”, explicó Idazel de Mirones, gerente comercial de Unión Fenosa.
“A pesar de no haber sido Ley, sino una resolución de la Asamblea (Nacional) que durante seis meses no podíamos cobrar ENR, en tanto no estuviera el procedimiento elaborado. El mismo ya está elaborado y confiamos en que las cosas se hagan de una manera ordenada y nos permitan a nosotros cobrar lo que por derecho tenemos como distribuidora”, añadió.
La energía no registrada se encuentra establecida en la normativa del servicio eléctrico como un mecanismo para resarcir a la distribuidora eléctrica las pérdidas que tiene debido a fraudes o robos de electricidad, los que según estimaciones de la empresa, representan un 28.7 por ciento del total de electricidad que se le compran a las generadoras.
GRADOS DE RESPONSABILIDAD
Aunque Idazel de Mirones no dio detalles del nuevo procedimiento que utilizará Unión Fenosa para el cobro de la energía no registrada, adelantó que estará enmarcado en determinar los grados de responsabilidad, tanto de la distribuidora como del cliente en la anomalía localizada, plasmarla en un documento y, en caso en que el usuario desee reclamar, se contará con un laboratorio independiente para verificar si en realidad el medidor fue alterado o averiado.
“Es cuestión de normalizar todas las irregularidades que hay, porque lamentablemente si encontramos una irregularidad debemos facturar realmente todo lo que nos corresponde porque es una energía que hemos comprado al generador. Hemos acatado a la Asamblea (Nacional) de no facturar estos seis meses, por lo que esperamos que a partir de enero, las reglas del juego sean claras con el procedimiento establecido”, apuntó Mirones.