Alfonso Paizano Hernández
Animo a doña Inés Izquierdo a continuar con su labor de purificación del idioma por medio de su columna (Hablemos del idioma) que se publica los miércoles en la sección Revista de LA PRENSA.
Me gustan sus sugerencias para no caer en los feos pleonasmos, pues exageramos al hacer énfasis sobre ciertas palabras desde que ha surgido eso del machismo-feminismo, recordando que ambos son extremos.
Hace poco miré en la TV valenciana cómo trabajan allí para purificar su idioma: le preguntan algo dudoso a la gente y después dicen la forma correcta, haciendo, al final, el promedio de equivocaciones o aciertos. Todo esto porque ellos están tratando de recuperar y promover su idioma tan atropellado por la influencia del castellano y las políticas de ciertos regímenes españoles.
Presbítero