María José Uriarte R. [email protected]
El Consejo Nacional de Planificación Económica Social (Conpes) emitió ayer un pronunciamiento en el que exhortan a los diputados de la Asamblea Nacional a asumir con seriedad y responsabilidad el desafío de avanzar más allá de la condonación de la deuda externa con la celeridad del caso, de lo contrario los responsabiliza de las graves consecuencias que tendría para la nación, si por negligencia o por interferencia de intereses no se logra la condonación.
El empresario Ricardo Terán se refirió a los dictámenes de la Ley de Carrera Judicial, puntos que han generado el impasse en el Poder Legislativo, advirtiendo que lo importante es “limpiar la mesa y enfocarse en las dos leyes que faltan para pasar la HIPC, como son el presupuesto y deuda pública”.
Considera que el proyecto de Ley de Carrera Judicial debe ser analizado con mayor profundidad para fortalecerlo antes de ser sometido a su discusión y aprobación en el plenario de la Asamblea Nacional, pero buscando la manera de no entorpecer la aprobación de las leyes HIPC.
Terán observó que lo que se pretende es profesionalizar al sistema judicial y si eso toma un poco más de tiempo, y que de esa forma se logre un consenso sobre el mismo.
Pidieron a los diputados no confundir las necesidades de Nicaragua de alcanzar el perdón de la deuda con problemas político personales de ellos, porque el mayor perdedor al final serán los que los eligieron para representarlos en ese Poder del Estado.
Estas declaraciones se produjeron anoche después de un encuentro entre el presidente Enrique Bolaños y el Conpes, una de las tantas reuniones que sostuvo el día de ayer el mandatario.
José Luis Velásquez, director ejecutivo de ese organismo, destacó que algunos sectores de la clase política han preferido imponer obstáculos a través del chantaje para obtener concesiones que consideran expúreas sin importarles el bienestar de la población, porque el beneficio de la condonación no es para unos cuantos, sino para Nicaragua.
El director del Conpes señaló que a nivel interno de ese organismo no han abordado el tema sobre la posibilidad de un nuevo pacto entre liberales y sandinistas, pero la mayoría de manera informal expresan una preocupación porque sea efectivo
“Eso no puede ser posible porque precisamente plantea una contradicción entre la política como búsqueda del poder y la política como realización y obtención del beneficio de los sectores sociales más pobres y vulnerables del país”, observó Velásquez.