- “Un día salí a prestar un libro para hacer una tarea, los pandilleros que estaban en la esquina me pusieron un cuchillo en el cuello y me pidieron un beso”, así describió una niña de 10 años la situación de inseguridad que vive la niñez esteliana ante la incidencia de las pandillas
Adolfo Olivas OlivasCORRESPONSAL/ESTELÍ[email protected]
Para la niñez, las pandillas son la principal causa de inseguridad ciudadana en Estelí, según diagnóstico realizado por la Asociación de Comunicación y Movilización Social Los Cumiches.
“Mi mamá sale de noche del trabajo, el día que le pagaron unos vagos le arrebataron el bolso y nos quedamos sin el dinero de la comida de un mes”, relata una niña de 11 años de la escuela Itsmania.
“Cuando estamos en clase se meten los vagos, nos agreden, por eso nos sentimos inseguros. Además entran y ensucian la escuela, nos dañan los barriles, la malla, las persianas, las verjas. A orilla de la malla también fuman marihuana”, narra otra niña.
En tanto, Enoc Blandón considera que los taxistas y transportistas de buses urbanos son una amenaza latente para los niños y niñas, que cuando salen de las escuelas se “rifan la vida” para cruzar las calles.
“A mí me da miedo las personas que tienen problemas mentales como son los locos, porque a uno lo pueden agarrar, golpear y hasta llevárselo”, dice la niña Selkia Rivera.
Testimonios como éstos fueron incontables en el auditorio de la Alcaldía de Estelí, donde el Concejo Municipal, encabezado por el alcalde Francisco Valenzuela, escuchó las narraciones de escolares que participaron en la investigación: “A qué tenemos miedo cuando vamos a la escuela”.
DIAGNÓSTICO
La coordinadora de la Asociación de Comunicación y Movilización Social Los Cumiches, Flor de María Ramírez, dio a conocer una investigación denominada: “A qué tenemos miedo, cuando vamos a la escuela”, consultando a 281 niños y niñas de 17 centros de estudios urbanos y rurales.
Entre los temores más comunes de la niñez esteliana figuran el miedo a las pandillas, transportistas y taxistas, personas dementes, traficantes de drogas, ladrones y hasta perros callejeros.
EXIGENCIAS
A juicio del niño Jorge Luis Contreras, es necesario que la Policía incremente la vigilancia en los centros de estudios y brindar protección a la niñez.
De igual forma, solicitaron a los padres de familia que organicen la vigilancia comunitaria para el control de la delincuencia.
Otros niños pidieron a la Alcaldía que instale luminarias en barrios periféricos, semáforos en la carretera y puentes en ríos y quebradas.
Asimismo, exigieron de la Policía de Tránsito que ejerza un estricto control de los taxistas y transportistas que conducen a exceso de velocidad.
POLÍTICAS DE LA COMUNA
El alcalde Francisco Valenzuela, indicó que en el municipio de Estelí han trabajado mucho a favor de la niñez, como la restauración de escuelas, puestos de salud y la construcción de puentes en barrios y comunidades.
Valenzuela expresó que el Concejo Municipal de Estelí siempre ha respaldado las políticas que permitan el cumplimiento de los derechos de la niñez y la adolescencia.
ESCASEZ DE POLICÍAS
“Nosotros estamos pendientes de esta situación y hemos estado trabajando con los directores de los centros, pero tenemos escasez de policías”, reconoció la capitana Elvia Hidalgo, segunda jefa de Seguridad Pública del departamento de Estelí.
La capitana Hidalgo dijo que tienen planeado la organización de brigadas estudiantiles de tránsito, compuestas por los alumnos mayores, para que ayuden a pasar la calle a los estudiantes de grados inferiores.
Freddy Casco, coordinador ejecutivo de la Comisión de la Niñez y la Adolescencia, señaló que la participación de los padres de familia en la solución de los problemas de inseguridad, es importante, porque el problema es de todos, no sólo de la Policía.