Amparo Aguilera [email protected]
Tras 36 meses de distanciamiento, surgido a raíz del impuesto del 35 por ciento que el Gobierno nicaragüense aplicó a Honduras por asuntos de soberanía, las Cámaras de Comercio de Nicaragua y Honduras reanudaron relaciones comerciales, precisamente a 22 días de la posible firma del Tratado de Libre Comercio (Cafta en inglés), que negocia Centroamérica con Estados Unidos.
Ayer arribó al país una misión de la Cámara de Comercio e Industria de Tegucigalpa, presidida por José María Agurcia, con el objetivo de ofrecer sus productos a los comerciantes nicaragüenses.
Agurcia comentó que estas ofertas corresponden a diez empresas y se concentran en productos alimenticios, resinas, muebles, maquinaria de empaques, cajas de madera, plásticos, papelería, cuero, artículos de hierro forjado, aceite y manteca de palma africana.
La idea, según el empresario, es estimular por un lado el comercio de sus agremiados ya que Nicaragua representa un mercado natural, y por otro, llevar comercio y generar buena voluntad entre las cámaras para crear inversiones y con ello, empleos.
Por su parte el presidente de la Cámara de Comercio de Nicaragua (Caconic), Martín Vargas, comentó que con visitas como ésta, estiman que Honduras podría incrementar, a largo plazo, sus exportaciones hacia Nicaragua y paralelamente este país aumentaría sus exportaciones hacia la nación catracha.
Ya que de acuerdo a Vargas, a raíz de la aplicación del Impuesto por la Soberanía, las exportaciones catrachas se redujeron a 10 millones de dólares, de 77 millones que generaban antes del año 2000.
Mientras tanto Nicaragua sólo el año pasado exportó 57 millones de dólares hacia Honduras.