Amparo Aguilera [email protected]
Los gremios ligados a la actividad láctea presentaron a la Asamblea Nacional un proyecto de ley a través del cual se pretende ordenar, normar e incentivar a este rubro que, según cálculos extraoficiales, generará unos 60 millones de dólares en divisas.
Hay apuro. Sin embargo el anteproyecto de la Ley de Fomento a la Producción, Procesamiento, Comercialización y Consumo de Leche y sus Derivados, apenas sube el segundo escalón, de dos que le esperan: revisión de la Comisión de Producción, Distribución y Consumo de la Asamblea Nacional (AN) para su dictamen y la unanimidad del plenario parlamentario para su aprobación.
Pero esto parece que llevará algo de tiempo. Tan sólo siete días atrás, el sector lácteo, conformado por la Cámara Nicaragüense del Sector Lácteo (Canislac) y la Comisión Nacional de Ganaderos (Conagan) que aglutina a la Unión Nacional de Agricultores y Ganaderos (UNAG) y a la Federación de Ganaderos de Nicaragua (Faganic), introdujeron el anteproyecto a la Comisión señalada.
El Parlamento de momento se encuentra, por un lado, enfocado en las “leyes HIPC”, las cuales Nicaragua requiere para su integración a la Iniciativa para Países Altamente Endeudados (HIPC).
Y por otro, revisa con lupa el proyecto de ley de la leche, enriqueciéndolo con los aportes del sector industrial, entre los que destaca la empresa Parmalat, la mayor acopiadora de leche en el país.
HASTA EL PRÓXIMO AÑO
Razón por la cual, el primer vicepresidente de la Comisión en mención, Carlos Noguera, estima que la iniciativa de ley no se discutirá este año sino hasta el próximo.
“Porque hay que ampliarla con los aportes de otros sectores y tiene que enriquecerse con las posiciones del Tratado de Libre Comercio (Cafta en inglés, que negocia Centroamérica con Estados Unidos, el cual está previsto a conluir el 16 de diciembre) donde los derivados sensibles del sector, como el queso, son parte del tratado y no pueden ir en oposición con la negociación”, valora el diputado de la bancada liberal.
Wilmer Fernández, presidente de Canislac, considera que precisamente por el Cafta), el anteproyecto debería “cocinarse” en el 200.
“Partiendo de que el documento garantiza al sector y a la industria láctea en general, protecciones para enfrentarse a mercados equipados con calidad y garantías arancelarias”, comenta Fernández.
Los seis capítulos que conforman el anteproyecto incluyen el fomento a la producción primaria, a partir de la finca; comercialización y consumo de la leche.
Lo que le confiere al rubro un interés nacional tomando en cuenta, según el empresario, que junto con la carne y el café son los que más aportan divisas, en dólares, al país.
“Y esto va en crecimiento. Sólo en el 2001 el sector lácteo generó 17 millones de dólares. Sin embargo en el 2002, este aporte se aumentó a 40 millones de dólares y en el 2003, ya nos arrimamos a los 60 millones de dólares. Los cuales podrían incrementarse, a lo menos, en un 10 por ciento. Entonces hay que darle la importancia que se merece el sector”, argumenta el líder de los lecheros.
Rigoberto García, miembro de Faganic, coincide con Fernández. Según García ante el Cafta, esta Ley se convierte en un “as” (una alternativa para ganar) para el sector lácteo y ganadero.
“Necesitamos esta ley para establecer un arancel para la leche importada y para garantizar que éstas importaciones, que indiscutiblemente aumentarán con el tratado, no nos invadan en el tiempo donde tenemos más producción (a inicios del invierno). Por eso urge su aprobación”, expone.
POST CAFTA
Ronald Blandón, gerente de Conagán, en este sentido visualiza el anteproyecto como un “Post Cafta”, ya que la meta para Nicaragua se concentrará en competir con Centroamérica y la región del norte, a punta de calidad, sin perder de vista al mercado nacional.
Aunque aclara, que esto dependerá de la voluntad gubernamental, que de momento parece estar a los pies del sector, pues el proyecto de ley ya cuenta con la anuencia del titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), Augusto Navarro, quien esta dispuesto a apoyarla, sin conocerla en detalle, si viene a reglamentar y a dar beneficios a los productores nacionales.
Mientras tanto Conagán, espera reunirse en esta semana con el segundo secretario de la Comisión de la Producción, Distribución y Consumo de la Asamblea Nacional, Leonidas Centeno, quien le dará la forma estructura al anteproyecto.
LOS INCENTIVOS
Al igual que la Ley Forestal y el anteproyecto de la Ley General de Turismo, el proyecto de la Ley de Fomento a la Producción, Procesamiento, Comercialización y Consumo de Leche y sus Derivados, establece incentivos a las inversiones.
En el caso de las inversiones que se hagan a partir de su aprobación, con capital nacional, se define durante los primeros dos años la exoneración del impuesto del 15 por ciento, conocido como Impuesto del Valor Agregado (IVA), en concepto de maquinaria importada para el acopio, enfriamiento y procesamiento de la leche.
A lo que se agrega la exención del Impuesto sobre la Renta (IR) en los primeros dos años de operación de las plantas semi industriales o industriales que se establezcan en el país; la aplicación de tasas preferenciales a dichas plantas en el uso de servicios de agua, luz y teléfono; y la aplicación de aranceles preferenciales durante los primeros dos años, en la adquisición de insumos importados.
Mientras tanto, a las generadas con capital extranjero, determina la exoneración del IVA, en la importación de maquinaria y la aplicación de tasas preferenciales por la adquisición de insumos.
Al respecto René Vallecillo, experto en Derecho Tributario, recordó que la Ley de Equidad Fiscal buscó cómo reducir las exoneraciones a los diferentes sectores para que en el futuro se lograran disminuir los impuestos.
“De manera que estar otorgando ahora exoneraciones a nuevos sectores está contrario a la intención de esta Ley. Incentivando a un sector que está teniendo gran dinamismo en la economía”, comentó.
Lo que conllevaría a una dualidad en la política fiscal. “Porque por un lado los sectores productivos están propugnando por más exoneraciones y por otro, el Ministerio de Hacienda y Crédito Público está buscando cómo reducirlas. Entonces el Estado está como en una posición dual que debería definir”, señaló.
QUÉ DICE…
Aparte de un financiamiento con tasas de interés bajos, igual o menor al ocho por ciento a pagarse desde 10 a 15 años de plazo, los 27 artículos del anteproyecto de la Ley de Fomento a la Producción, Procesamiento, Comercialización y Consumo de Leche y sus Derivados establece en sus primeros capítulos la conformación de una Comisión Consultiva de Desarrollo Lechero Nacional.
Esta Comisión velará por el sector y estará integrada por diez miembros, quienes representarán al Mag-For, MECD, Mific, Marena, Minsa, Canislac, Conagan, un miembro de la Comisión de Producción, Distribución y Consumo de la Asamblea Nacional y otro de la Red de Defensa del Consumidor.
El anteproyecto también determina la reparación de las principales cuencas lecheras. Entre las que se beneficiarían las de Boaco, Matagalpa y Chontales, donde en tiempos del golpe de la leche (superproducción que se genera entre junio-julio), se pierde por los malos caminos el 25 por ciento del 70 por ciento que se produce en leche durante la temporada.
Pero no sólo eso. La iniciativa recoge el seguimiento de la asistencia técnica a los productores nacionales; la electrificación en fincas para el ordeño mecánico y enfriamiento de la leche; la facilitación de la participación del sector lácteo en los tratados comerciales, como la promoción del vaso de leche en las escuelas de educación pública.
Asimismo incluye la prohibición de la comercialización de la leche en polvo, como fluida; la fiscalización de las donaciones de leche que ingresan al país en concepto de apoyo social. Ya que la idea es evitar que se destinen al mercado para la comercialización.
Además manda la creación de laboratorios que certifiquen la calidad de la leche, los cuales serían rectoreados por el Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For) y el Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), estableciendo el cumplimiento obligatorio del etiquetado, que en el caso de Estados Unidos deberá ingresar con información en español.
A juicio de Leonardo García, funcionario del Proyecto de Competitividad (Procompe) del Ministerio de Fomento, Industria y Comercio (Mific), este anteproyecto es positivo porque se enmarca en la competitividad, que tiene que ver con la producción, calidad y mercado.
José Augusto Navarro, titular del Ministerio Agropecuario y Forestal (Mag-For), piensa que la Ley es buena en la medida en que es realista, completa y práctica.
Ya que han habido legislaciones antiguas, que no se han puesto en práctica porque chocan con las realidades.
En este caso ejemplificó la ley que “decenas de años atrás” estipuló el consumo y expendio, sólo de leche pausterizada en el Pacífico de Nicaragua, que nunca entró en vigencia por estar desenchufada con la coyuntura.
INDUSTRIA LA BENDICE
El sector industrial lácteo también ve con buenos ojos el anteproyecto de la ley de la leche, interpuesto a la Asamblea Nacional por el sector gremial lechero. “Es beneficiosa porque establece restricciones que protegen a la industria, de las cuales en este momento se carece. Como Parmalat ya hicimos el aporte”, dijo Luis Argüello, funcionario de Proyectos Especiales de la empresa Parmalat.
CONSUMO LECHERO
39 litros de leche per cápita consumieron los nicaragüenses en 1997.
45 litros de leche per cápita consumieron en 1998.
39 litros de leche consumieron en 1999.
32 litros fue el consumo per cápita que se registró en el 2000.
33 litros per cápita se contabilizaron en el 2001.
30 litros per cápita se contabilizaron en el 2002.