Gustosos adornamos nuestras columnas con la vista de un centro cuyo 25 aniversario se aprestan a celebrar con cariñoso entusiasmo los que por sus aulas pasaron bebiendo la savia de la fe, de la ciencia, del patriotismo y del honor.

Los Hermanos Cristianos de La Salle: un siglo de servicio en Nicaragua

Julio León Báez* [email protected] Un día como hoy, hace un siglo, llegaron a Nicaragua los Hermanos Cristianos de La Salle y desde entonces han dejado una huella imborrable tanto en la historia del país como en la personalidad de cada uno de sus pupilos. Los Hermanos Cristianos de La Salle llegaron a Nicaragua un 15 […]

Julio León Báez* [email protected]

Un día como hoy, hace un siglo, llegaron a Nicaragua los Hermanos Cristianos de La Salle y desde entonces han dejado una huella imborrable tanto en la historia del país como en la personalidad de cada uno de sus pupilos.

Los Hermanos Cristianos de La Salle llegaron a Nicaragua un 15 de noviembre de 1903, tomando la dirección del Hospicio San Juan de Dios, posteriormente denominado Técnico La Salle de León.

El Instituto Pedagógico de Managua (IPM), abrió sus cursos un 3 de junio de 1913, con un grupo de 180 alumnos de primaria y normal. A Jinotega llegaron en 1921 para hacerse cargo de una escuela pública.

La vieja casa que ocupaba el Instituto Pedagógico de Managua, antes de ser entregada a los Hermanos Cristianos, sirvió como talleres de la Imprenta Nacional, y fue propiedad del millonario cafetalero del antiguo Managua, don José de la Paz Cuadra, dueño también del terreno del Campo de Marte y de la Explanada de la Loma de Tiscapa.

El antiguo edificio fue demolido en enero de 1962, para dar paso a un moderno edificio el cual ostentaba para el terremoto de 1972.

A pesar del excelente trabajo educacional que realizaban, en 1928 las autoridades de ese entonces les notificaron oficialmente que prescindían de sus servicios. Los Hermanos Cristianos consiguieron que la expulsión fuera suspendida, a cambio de dedicarse a obras particulares sostenidas por familias pudientes. Así nació el actual Instituto Pedagógico de Managua, el Colegio La Salle de León y de Jinotega. El internado del Instituto Pedagógico de Diriamba el cual funcionó desde 1938 a 1974 y el Colegio La Salle de la Costa Atlántica.

A pesar de fundar escuelas para jóvenes con recursos, los Hermanos Cristianos no abandonaron sus principios, que al igual que su fundador San Juan Bautista de La Salle, se comprometieron a ocuparse de jóvenes sin cultura, conmovidos por la situación de los niños pobres que parecían estar lejos de la salvación. Y es así que los Hermanos Lasallistas se ocupan por brindar educación y capacitación a estos jóvenes, de tal manera que continuaron con el Técnico La Salle, obra totalmente gratuita, y en los colegios particulares mantuvieron colegiaturas módicas y becas, así como escuelas gratuitas entre ellas las de Monseñor Lezcano y la Escuela La Salle de Diriamba, que funcionó junto al mismo colegio.

Los Hermanos Cristianos al fundar el Instituto Pedagógico de Managua, centro de enseñanza integral, no se limitaron con instaurar escuelas Lasallistas en el Pacífico, sino que en 1956 el Ministerio de Educación demandó los servicios de los Hermanos para dirigir el Instituto Nacional Cristóbal Colón de Bluefields y el Instituto Bartolomé Colón de Puerto Cabezas en 1965, siguiéndole el Instituto 11 de Septiembre en Waspam.

El nivel secundario de esa región del Atlántico recibió un notable impulso bajo la dirección de los Hermanos Cristianos. Lamentablemente la dirección de los centros de Waspam y Puerto Cabezas les fue retirada.

LOS HERMANOS CRISTIANOS Y LOS GOBIERNOS

A comienzos del siglo XX el gobierno liberal del general José Santos Zelaya les retiró de las escuelas nacionales prohibiéndoles vivir en comunidad, medida que se aplicó a todas las congregaciones religiosas.

En la revolución nicaragüense, los Hermanos Cristianos de La Salle no abandonaron su vocación histórica de educar en escuelas nacionales o parroquiales. Al contrario, buscaron alternativas para contribuir y participar en las promesas de la revolución: los jóvenes.

Es meritorio recordar que los Hermanos Cristianos ante de que en Nicaragua existiera la Campaña Nacional de Alfabetización en 1980, desarrollaron en el Instituto Pedagógico de Managua un programa que denominaron Servicio Social, en el cual los alumnos servían directamente a la comunidad, alfabetizando y catequizando en diversos barrios marginales de Managua, además de otras tareas en pro de los más desvalidos.

Los Hermanos Cristianos inculcaron a los alumnos desde la niñez una verdadera justicia social, apegados a principios cristianos que manda la Iglesia.

DÉCADA DE LOS 80

En la época de la revolución, los Hermanos no vacilaron en poner a la orden del Ministerio de Educación sus plantas físicas, resolviendo de esta manera problemas de local en algunos centros educacionales, como el resuelto a la UNAN, la cual ocupó las instalaciones del Instituto Pedagógico de Managua.

A pesar de ese cúmulo de enseñanza ejercía en la comunidad nicaragüense, la década de los ochenta fue turbulenta para los Hermanos Lasallistas. Según el Ministerio de Educación de esa época, el Instituto Pedagógico de Managua violó unos acuerdos suscritos con dicho ministerio. Los Hermanos Lasallistas en su oportunidad expresaron que “eran ciudadanos, no súbditos del Estado”.

“El problema de nosotros dijeron, no es de método, sino de identidad. La escuela cristiana no es bocina ni repetidora: es personalista”.

Según el MED el problema se debía a una organización para el centro, la que no fue aceptada por el Ministerio sobre la base de que ha había una organización aprobada y que la misma había sido propuesta por quien desempeñaba en ese entonces el cargo de director al momento de su formulación.

El 21 de enero de 1984, el Ministro de Educación, doctor Carlos Tünnermann le informó a los Hermanos Cristianos la confirmación final y categórica de la organización escolar presentada por la Dirección del Instituto Pedagógico el 6 de diciembre.

Ese mismo día en que se hizo la notificación la congregación publicó un comunicado suscrito por el Superior Provincial para Centroamérica y el Provincial para Nicaragua en que resolvían no aceptar la decisión del Ministerio de Educación.

Los Hermanos Lasallistas recibieron todo el apoyo de los centros escolares cristianos, organizaciones de padres de familia y de alumnos de diferentes centros educativos.

DOCENTES

La gran obra realizada por los Hermanos Cristianos de La Salle, se debe en gran medida a la calidad del claustro de profesores que éstos poseían en sus escuelas. Docentes de grandes virtudes humanistas e intelectuales, hombres de gran talento han estado al frente de la educación de los jóvenes lasallistas como el Hermano Antonio Garnier, el Hermano Julio Apolonio, cartógrafo, creador del mapa orográfico e hidrográfico de Nicaragua, impreso en París en los años cincuenta del pasado siglo XX, fue declarado mapa oficial de Nicaragua por el presidente Anastasio Somoza García.

El Hermano Hilberto María (Joaquín Matillo Vila), arqueólogo, autor de libros como Estas piedras hablan, Acahualinca, entre otros, los cuales constituyen un valioso aporte al acervo arqueológico y etnológico, no solamente nacional, sino que rebasando ampliamente las fronteras de Nicaragua. Creó el Museo de Cerámica del Instituto Pedagógico de Managua, fue director del Museo Nacional de Nicaragua y representó en varios congresos internacionales a nuestro país.

También se cuentan entre ellos maestros de generaciones como el doctor Ricardo Paiz Castillo, historiador; Manuel Payán, Francisco Frixione, Francisco Martínez, Guillermo Rivas Navas, César Caracas y entre otros.

Las inolvidables religiosas: Madre María, Madre Gloria, Madre Esperanza, quienes inculcaron a la niñez verdaderos dogmas de fe.

Sería interminable nombrar a todos aquellos hombres y mujeres que formaron en las aulas lasallistas a verdaderos hombres, desarrollando el intelecto, sembrando en los corazones lasallistas justicia social y una elevada calidad moral.

Actualmente la obra Lasallista se extiende por 82 países con 10,000 hermanos acompañados por numerosos seglares, atienden en más de 130,000 obras educativas a un millón de alumnos.

En la Iglesia Católica cuenta con cuatro Santos: San Juan Bautista de La Salle, su fundador; San Veidlo, Patrono de las Vocaciones; San Muciano María, y San Miguel Febres Cordero, además de 18 Beatos Lasallistas.

Los Hermanos Cristianos de La Salle tienen de dedicarse a la educación de las escuelas cristianas 352 años.

ESCUELA-TRABAJO

La Escuela-Trabajo o la Clase Taller, impartida por los Hermanos Cristianos se adelantaron a los procesos educativos instaurados en nuestro país a inicio de la década de los ochenta. Los talleres técnicos implementaron carreras como tipografía, ebanistería, automotriz, electricidad, etc. Los Hermanos Cristianos estudiaban las necesidades de Nicaragua y es así que crean en Bluefields las carreras de marinería y llevan los talleres a Puerto Cabezas y Waspam.

*Bibliotecólogo y ex lasallista.

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