El teólogo frente a la Catedral de Barcelona.

Hans Küng: Próximo Papa debe “abrir las ventanas de la Iglesia”

El polémico teólogo crítico con el papado, a quien la Iglesia prohibió ejercer la enseñanza, ha hecho un llamamiento a favor del diálogo entre las religiones como elemento básico para la paz de los pueblos, y ha calificado de “pasiva” la actitud de la Iglesia Católica, ante los problemas seculares Artemio ArtigasESPECIALES EFE Küng está […]

  • El polémico teólogo crítico con el papado, a quien la Iglesia prohibió ejercer la enseñanza, ha hecho un llamamiento a favor del diálogo entre las religiones como elemento básico para la paz de los pueblos, y ha calificado de “pasiva” la actitud de la Iglesia Católica,
    ante los problemas seculares

Artemio ArtigasESPECIALES EFE

Küng está presentando ahora su libro de memorias La libertad conquistada. En España, su visita reciente ha estado teñida por la polémica. El teólogo y sacerdote católico manifestó durante su conferencia de prensa en Madrid, que el espíritu del “Concilio Vaticano II ha sido sustituido por el imperialismo romano que quiere dominarlo todo”.

En ese encuentro, el teólogo se reafirmó en sus críticas al pontificado de Juan Pablo II, especialmente en lo relativo a la doctrina moral sexual y el papel de la mujer en la Iglesia.

Para el sacerdote suizo, quien participó en el Concilio Vaticano II como asesor en temas teológicos y que tiene prohibido por la Santa Sede ejercer la enseñanza, hace falta recuperar el espíritu ecuménico del pontificado del Papa Juan XXIII, y recuperar la línea trazada por el Vaticano II.

En el diálogo interreligioso y en el ecumenismo, explicó, no basta sólo con palabras y gestos, sino que hacen falta acciones positivas. “Hay innumerables documentos sobre la comunión eclesial, pero la jerarquía eclesiástica los ignora. El primado romano es la mayor dificultad para la unión entre católicos y la Iglesia reformada protestante o evangélica”.

Preguntado sobre cuál debería ser el talante del nuevo Papa, Hans Küng señaló que muchos de los cardenales que participan en el Cónclave “son conscientes de la crisis interna que padece la Iglesia Católica, a pesar de gozar de una fachada espléndida. Por ello, agregó, estoy convencido de que la elección del nuevo pontífice estará marcada por la necesidad de recuperar el auténtico espíritu del Concilio Vaticano II”.

Preguntado por su opinión sobre los nuevos movimientos o carismas eclesiales y por la Prelatura del Opus Dei, con la que se muestra muy crítico en su libro, Küng dijo que son muchos los hombres y mujeres, jóvenes especialmente, que se encuentran en ellos con un gran entusiasmo e idealismo. “No sería justo, por lo tanto, hacer un pronunciamiento general negativo. Pero el problema radica fundamentalmente en que la Curia romana usa a esos movimientos carismáticos para impulsar este rumbo reaccionario”.

HOMOSEXUALES Y CONTRACEPCIÓN

El teólogo se mostró también crítico con la discriminación que sufren los homosexuales por la jerarquía eclesiástica, y afirmó que la moral sexual que defiende y enseña la Iglesia está desenfocada, no es lo bastante humana y cristiana, y aludió también a la contracepción. “Sería bueno discutir de nuevo la Encíclica Humanae Vitae”, dijo.

Küng indicó que la actual política jerárquica de la Santa Sede no es la más oportuna para aumentar el número de católicos y su presencia en las comunidades eclesiales. “Hay una política contra las mujeres, y se ve claro en temas como el de la píldora, el rigorismo ante el aborto, el diaconado y la ordenación sacerdotal. Jesús, mismo, estaría ahora en nuestra Iglesia a favor de posiciones más abiertas”.

El teólogo no admitió, durante la rueda de prensa, una generalización sobre la falta de espíritu evangélico en la Curia vaticana, y reconoció que en ella no hay sólo personas con espíritu reaccionario; “Hay mucha gente en la Curia que piensa que esta política de este pontificado no es buena para la Iglesia. Lo que ocurre es que es muy peligroso demostrar que pensamos”.

Preguntado por los teólogos oficiales, dijo que “su pensamiento no es creativo sino repetitivo. Deben respetar y explicar la posición oficial, como ocurría durante el período soviético del pasado. Son servidores de la jerarquía y nadie espera de ellos que tengan ideas creativas”.

Küng se declaró un católico muy fiel a la tradición, y dijo que la mayor parte de los católicos aceptan que es un católico convencido. “Me considero que estoy en el centro de la comunidad eclesial no en los límites de la Iglesia, y no he fundado mi teología sobre este pontificado sino a pesar del mismo. Para mí era muy agradable hacer teología con Juan XXIII, y creo que para criticar mis posiciones, como se está haciendo desde la jerarquía eclesiástica, lo primero que hay que hacer es leer mis libros y no sólo condenarlos”.

PRESIONES

El viaje de Küng ha tenido otros aspectos polémicos. El cardenal-arzobispo de Barcelona, Ricard María Carles, denegó el uso de cualquier iglesia de su archidiócesis para acoger una conferencia del teólogo alemán crítico con la jerarquía eclesiástica, lo que desató el enojo de algunos colectivos cristianos que solicitaron el relevo del prelado.

Hans Küng fue invitado por la asociación Unesco para el Diálogo Interreligioso a pronunciar una conferencia en Barcelona, que inicialmente se había anunciado, y así constaba en algunos trípticos, que se celebraría en la Iglesia del Pi de Barcelona, algo que no pudo ser.

El arzobispado justificó la denegación en que el Vaticano retiró al profesor Küng su misión canónica para enseñar como teólogo católico y éste se ha significado por la publicación de tesis sobre la persona del Santo Padre en las que es irrespetuoso y poco objetivo.

Ante la denegación, los organizadores trasladaron la conferencia Küng al Paraninfo de la Universidad de Barcelona. Asistió un gentío que abarrotaba el paraninfo universitario. El sacerdote propuso una cooperación internacional para resolver los conflictos seculares, y puso al Presidente de Estados Unidos como “paradigma” de un mandatario que trabaja en dirección opuesta.

No faltaron en la alocución masiva las denuncias del alejamiento entre la jerarquía eclasiáticas y las bases. Ante un auditorio entregado, expresó su deseo de que el sucesor de Juan Pablo II “abra las ventanas de la Iglesia”.

SU ¿INFALIBLE?

El teólogo fue suspendido por las autoridades eclesiásticas para impartir Teología tras la publicación de su libro ¿Infalible?, en el que cuestiona el dogma de la infalibilidad papal. Tras su suspensión Küng se ha encargado de una cátedra de Teología ecuménica en Tubinga (Alemania), desde la que se ocupa sobre todo de fomentar el diálogo ecuménico entre las religiones.

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