José Adán Silva [email protected]
Es posible que en los próximos meses “Marlon”, el niño cuyos padres y abuelos se criaron en las bananeras de Chinandega, ya no tenga necesidad de ponerse palitos, elotes y bananos para soñar que tiene un pene igual al de sus amiguitos.
Un organismo no gubernamental, Infancia sin Fronteras, se solidarizó con la situación del niño de cinco años, quien vive en una comunidad rural de Chinandega, para ofrecerle la posibilidad de una operación quirúrgica en el extranjero, donde le reconstruirían el pene, los testículos y la parte pélvica.
“Marlon” nació con la vejiga por fuera, con el pene dividido en dos pequeñas partes y con los testículos por dentro. Sus padres y abuelos, quienes trabajaron por muchos años en las plantaciones de banano de Chinandega, sospechan que el niño nació así por los efectos de la exposición a sustancias químicas como el Nemagón, un plaguicida que se aplicaba para matar los parásitos del banano.
PRIMER CHEQUEO
Un equipo de LA PRENSA fue a buscar al niño y a su madre a Chinandega, y los llevó al consultorio del doctor Heberto Vanegas, especialista en cirugía pediátrica, quien en nombre de Infancia sin Fronteras ofreció la posibilidad de la operación al pequeño.
El niño ayer mismo fue revisado por el doctor Vanegas, quien luego de un minucioso chequeo explicó la situación del infante.
“Se trata de una patología congénita, que por algún trastorno del desarrollo embrionario la vejiga no se desarrolló en su lugar anatómico natural; los músculos de esa parte del abdomen no se desarrollaron, y los huesos así como el pubis tampoco se desarrollaron, por lo que el niño nació con la vejiga por fuera”.
“Como la anomalía es bien compleja, pues también aparece el pene dividido en dos partes y no hay uretra. Esto requiere de un equipo multidisciplinario: cirujano pediatra, urólogo pediatra, un ortopedista y un cirujano plástico, para corregir la anormalidad”, explicó el médico.
Según la opinión del galeno, la operación podría restituir las facultades urinarias del niño, quien debido a la falta de un pene y de atrofia en los músculos de la pelvis, no regula la orina, la cual se le sale por un agujero por donde le salió la vejiga al nacer.
A “Marlon” le llevará una semana para examinarlo a fondo, hacerle el diagnóstico, tomarle fotos y radiografías, y gestionar en España la fecha de la operación, la cual podría darse a inicios del próximo año, según los cálculos del doctor Vanegas.
La madre del niño, emocionada, dijo que no tenía más que agradecerle profundamente a quienes le han ofrecido ayuda, y rezar porque todo salga bien. “Dios quiera y mi niño sea una persona normal pronto”, dijo la progenitora de “Marlon”.