Pablo Fletes [email protected]
Marlon Abea empacó sus maletas y decidió regresarse al San Fernando, provocando algunos dolores de cabeza en el Bóer, que tendrá que arreglárselas con Jairo Mendoza en la posición.
De Mendoza se sabe que es un buen bateador, un pelotero que juega con entusiasmo y deseos de hacer las cosas bien pese a su exceso de tonelaje que le impide moverse con soltura. Por eso, dejó la receptoría para actuar como bateador designado o emergente.
Sin embargo, tiene voluntad y desde hoy regresará a la difícil posición de receptor, cuando se ponga en marcha una nueva edición del Campeonato Nacional de Beisbol.
“Trabajar como catcher es una responsabilidad muy grande, pero con mis años de experiencia, trataré de guiar de la mejor manera posible el pitcheo”, comentó Mendoza, en una de las últimas sesiones de entrenamiento de la Tribu.
Jairo está consciente que enfrentará algunos problemas en este arranque de la campaña.
Tendrá mucho desgaste físico y aunque este esfuerzo podría afectar su rendimiento a la ofensiva, confía plenamente en realizar un trabajo aceptable que le permita guiar un staff plagado de buenos lanzadores con Diego Sandino, Cairo Murillo, Alejandro Noguera, Kenly Chang, Wilfredo Amador, entre otros.
“Sé que en los primeros días me será difícil adaptarme por el esfuerzo que debo hacer. Pero daré lo mejor de mí para no defraudar a la gente que ha confiado en mí”, dijo Mendoza, quien asumió plenamente el puesto con el reciente castigo sufrido por Julio Vallejos, quien haría su debut con la tropa capitalina.
Vallejos fue sancionado con una año de inactividad en la pelota nacional.
“Ahora que no está Vallejos tengo que agarrar la batuta y hacer lo humanamente posible con el respaldo de algunos muchachos que me ayudarán en el transcurso del campeonato”, finalizó el receptor de la Tribu.