“Marías”

César Augusto Mora Castillo A juzgar por el artículo de María Fernanda Flores de Alemán (“A propósito de Las tres Marías”), ella cree que por andar asegurando a los cuatro vientos de que su esposo es inocente, eso lo convertirá en inocente. La realidad es que hasta el momento no se ha probado su inocencia […]

César Augusto Mora Castillo

A juzgar por el artículo de María Fernanda Flores de Alemán (“A propósito de Las tres Marías”), ella cree que por andar asegurando a los cuatro vientos de que su esposo es inocente, eso lo convertirá en inocente. La realidad es que hasta el momento no se ha probado su inocencia ni su culpabilidad, pero está siendo investigado y muchas de las pruebas que existen hasta este momento demuestran que Alemán abusó de su cargo como Presidente de Nicaragua.

Lo que al pueblo le interesaría conocer es la verdad sobre ¿qué fue lo que sucedió en ese período? ¿cómo es que tanto dinero de la cooperación internacional desapareció de la noche a la mañana? ¿cómo un presidente logró acumular tanto dinero de forma tan rápida?, y no sólo él sino también sus allegados, familiares y amigos. El pueblo no se ha olvidado de la malversación que hizo Jerez, quien está libre de la cárcel pero no ha sido sobreseído de sus delitos.

No pertenezco a las familias Lacayo y Chamorro, ni comparto la ideología de la señora Cristiana de Lacayo, aunque sí creo que su esposo fue uno de los únicos políticos que valieron la pena en el tiempo de la Presidencia de la señora Violeta de Chamorro.

¿A qué viene hablar de ese período ahora, cuando la familia Alemán criticó algunas de las cosas que ahora la señora María Fernanda Flores de Alemán menciona en su carta?

Podemos revisar las hemerotecas del país a ver cuándo comenzaron esas denuncias.

Algo que debe estar claro es que Alemán no es ningún detenido político, es una persona que se le está acusando de malversación, lavado de dinero y abuso de poder.

Toda persona es libre de tomar la posición que quiera con respecto a las acusaciones que se le hacen a Alemán, y es claro que su esposa, su familia y sus verdaderos amigos estarán de su lado hasta las últimas consecuencias, eso lo encuentro normal.

Lo anormal es que se quiera hacer creer a todo un pueblo que lo que la señora de Alemán y seguidores defienden es la única y absoluta verdad.

La verdad saldrá a luz tarde o temprano, y mientras eso suceda, yo, y estoy seguro de que muchas otras personas, preferimos esperar que las investigaciones terminen su curso.

Mientras tanto el señor Alemán para mí no es más que un ciudadano nicaragüense que ha sido acusado de malversación de fondos públicos, lavado de dinero y abuso de poder. Y así lo veré hasta que no se pruebe lo contrario.

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