- Nombran a dos procuradores
específicos para acompañar a
trabajadores afectados por los
químicos de las bananeras - Procuraduría del Medio Ambiente observará las acciones judiciales de los procuradores en respaldo a la lucha de los bananeros
José Adán Silva [email protected]
La Procuraduría General de la República decidió ayer respaldar con más acciones legales a los ex trabajadores de las bananeras que demandan por varios millones de dólares a varias transnacionales norteamericanas, a las que acusan de haberles expuesto a los efectos tóxicos de un plaguicida conocido comercialmente como Nemagón.
Ayer en horas de la tarde, el procurador Francisco Fiallos se reunió con abogados de tres bufetes norteamericanos que están involucrados en los juicios, quienes se acompañaron de abogados nicaragüenses, más algunos dirigentes de los trabajadores demandantes.
Ante todos ellos, más el procurador del Medio Ambiente, Lisandro de León Mairena, el procurador Fiallos les reiteró su solidaridad y les anunció que esa institución nombró a los procuradores Guillermo Pereira y Sandra Dávila para que se personen en el caso y den respaldo jurídico a los campesinos demandantes.
BUSCAN PROCESO TRANSPARENTE
“Nosotros les reiteramos nuestro apoyo con base a las leyes y la Constitución Política de la República, y como solidaridad con los trabajadores afectados, y les anunciamos que nuestro principal objetivo será garantizar que se dé un proceso judicial transparente y justo”, dijo Fiallos a los representantes de los afectados.
Más de 12 mil personas de Chinandega y León, al Occidente del país, se declaran afectadas por los efectos tóxicos del plaguicida Nemagón, una sustancia química que se empleó en los años 70 en las plantaciones bananeras del país, aun cuando en Estados Unidos su uso ya había sido prohibido.
El proceso involucra a unos cinco bufetes de abogados, más de nueve mil demandantes y se calcula en más de 17 mil millones de dólares contra las transnacionales Dole Food Company, Dow Chemical y Shell Chemical, de Estados Unidos, quienes fabricaban, exportaban y usaban el producto en Nicaragua y otros lugares del mundo.
A la reunión no se hicieron presentes abogados de otras dos firmas norteamericanas y sus filiales nicaragüenses, que también participan en el juicio y que tienen la representación de gran parte de los demandantes, debido a diferencias con las otras firmas y dirigentes que sí llegaron a la cita.
EN LA MISMA GUERRA
Durante la reunión del procurador Francisco Fiallos con los abogados y dirigentes de los ex bananeros, los segundos plantearon que estaban preocupados por la vulnerabilidad del sistema judicial, y que temían que las demandas se cayeran a favor de las transnacionales, debido a actos de corrupción.
Fiallos les dijo que les comprendía y se solidarizaba con ellos debido a que esta institución, representante de los intereses del Estado, también temía de los fallos del sistema judicial.
“Cuenten con nosotros y sepan que los comprendemos, ya que nosotros también hemos tenido graves problemas, gravísimos más bien, con el Poder Judicial debido a fallos que han afectado con millones de dólares al Estado nicaragüense”, dijo el procurador.