ACAN-EFE, AP
GUATEMALA.- Alvaro Colom Caballeros intentó alcanzar la Presidencia de Guatemala en los pasados comicios como candidato de la ex guerrilla.
En 1999, los ex comandantes de la antigua guerrilla Unidad Revolucionaria Nacional Guatemalteca (URNG), lo convencieron para encabezar una coalición de partidos de izquierda para presentarse a las elecciones.
Las diferencias internas entre los dirigentes de la URNG lo alejaron de esa agrupación en 2000, y lo llevaron a crear un partido político nuevo, basado en principios socialdemócratas.
Además de fundador del opositor partido Unidad Nacional de la Esperanza (UNE), Colom Caballeros es su secretario general y máximo líder, lo cual ha logrado a pesar de su aparente falta de carisma político y la percepción de debilidad que refleja su personalidad, según sus adversarios.
Colom nació en la ciudad de Guatemala en 1951, en el seno de una familia de intelectuales de izquierda, algunos de los cuales se sumaron a las organizaciones guerrilleras en la década de los setenta.
Él nunca militó en ninguna organización rebelde, pero asegura que siempre se identificó con la causa de esos grupos que protagonizaron una guerra interna de 36 años en contra del Estado guatemalteco.
De 1992 a 1997 presidió el Fondo Nacional para la Paz (Fonapaz), una institución gubernamental dedicada primero a promover proyectos de desarrollo social en las comunidades más afectadas por la guerra, y después a dirigir el proceso de inserción de los antiguos combatientes de la guerrilla.
Esa sensibilidad, más la experiencia de haber sido el promotor de la industria de ensamblaje en el país, con la cual asegura que logró la creación de 200,000 empleos directos, son sus principales cartas de presentación.
Lo que más le cuestionan sus adversarios y las organizaciones locales de derechos humanos, es que haya elegido como su compañero de fórmula al diplomático Fernando Andrade, quien fue canciller del gobierno de facto (1983-1986) del general golpista Humberto Mejía. En defensa de su candidato a vicepresidente, Colom asegura que Andrade fue el artífice del retorno del país a la democratización.
Colom es conocido como “Gavilán”, pero sostiene que no es su sobrenombre.
“No es apodo, el gavilán es mi nahual –espíritu indígena– porque era su día cuando nací, el 15 de julio de 1951, ha explicado el candidato.
A Colom algunos lo llaman sacerdote maya, pero él aclara que es un guía espiritual de la cosmovisión maya.