Deysi Hernández Córdoba junto a su cónyuge Dimas Santiago Quintero, padres de Danilo Quintero Hernández.

Joven bailó con la muerte

Debía asistir a la iglesia pero se fue a una fiesta donde lo mataron Elízabeth Romero [email protected] En un confuso incidente murió un joven la noche del sábado, tras asistir a una fiesta popular organizada por un centro educativo, ubicado en El Crucero. El cuerpo fue encontrado en los alrededores del centro de salud y […]

  • Debía asistir a la iglesia pero se fue a una fiesta donde lo mataron

Elízabeth Romero [email protected]

En un confuso incidente murió un joven la noche del sábado, tras asistir a una fiesta popular organizada por un centro educativo, ubicado en El Crucero.

El cuerpo fue encontrado en los alrededores del centro de salud y un puesto policial de esa localidad, según confiaron vecinos a sus padres.

Danilo Quintero Hernández, de 22 años, salió de su casa el pasado sábado junto a su hermano y su primo, con intenciones de acudir a un culto evangélico, pero a última hora el muchacho desistió.

Posteriormente la madre del muchacho, Deysi Hernández Córdoba, supo que sólo su hijo menor participó del culto evangélico, su otro vástago fue a una fiesta en el Instituto de Las Victorias.

Según versiones obtenidas por los familiares, fue a la salida de esa fiesta que Quintero y su primo fueron esperados por un grupo que los agredió. El motivo fue que uno de ellos bailó con una muchacha del lugar, lo que incomodó al grupo.

Quintero habría intervenido en defensa de su primo, a quien lo llevaron golpeado al centro de salud de esa localidad. Extrañamente, el pariente de Quintero no comunicó nada a sus familiares que desesperados buscaban al muchacho en horas de la mañana de ayer.

Con sus ojos cargados de lágrimas, la madre comentó que desde la misma noche que su hijo no regresó a la casa empezó la búsqueda.

El muchacho habitaba junto a sus padres en la comunidad Pacaya, ubicada a la altura del kilómetro 28 y medio Carretera Sur, donde era bien reconocido debido a que se dedicaba a vender agua en el sector.

“Mi hijo era obediente, educado, bien servicial”, dijo la acongojada madre.

Una fuente policial confirmó a los familiares que el cuerpo de un desconocido con golpes en el rostro fue remitido al Instituto de Medicina Legal.

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