- Ex prisionera de guerra en Irak, denuncia manipulación del Ejército norteamericano
Allison BarkerAP
PALESTINE, EE.UU.- La ex prisionera de guerra Jessica Lynch acusó al Ejército de Estados Unidos, de usar su captura y su dramático rescate para intentar influenciar al público en favor de la guerra en Irak.
Un video hecho el primero de abril de comandos estadounidenses sacando a Lynch de un hospital de Nasiriyah a fin de llevarla a un helicóptero, ayudaron a cimentar su imagen como heroína. Pero la soldado, de 20 años de edad, dijo en un programa de televisión de la emisora ABC, que no había razón alguna para que hubiesen filmado su rescate.
“Ellos me usaron como una manera de simbolizar toda esa cosa’’, dijo Lynch a la periodista Diane Sawyer en una entrevista que será difundida el próximo martes. “Eso está mal’’, añadió.
La emisora de televisión difundió el viernes fragmentos de las declaraciones de Lynch en su portal en Internet.
Lynch sufrió fracturas de huesos y otras lesiones cuando la caravana en que viajaba fue atacada en la población iraquí de Nasiriyah el 23 de marzo.
De acuerdo a las primeras versiones de prensa, Lynch luchó contra sus atacantes hasta que se quedó sin municiones y fue herida a balazos y a cuchillazos. Pero oficiales del Ejército admitieron luego que Lynch no fue baleada, sino que resultó herida cuando el vehículo en que viajaba fue alcanzado por una granada propulsada por cohete y se estrelló contra otro vehículo.
Se le dieron las condecoraciones más importantes que otorgan las Fuerzas Armadas norteamericanas, entre ellas la Estrella de Bronce y el Corazón Púrpura, mientras se curaba de sus heridas en un hospital en Washington, D.C.
Pero Lynch dijo a Sawyer que simplemente estuvo en el lugar equivocado en el momento equivocado, y que su pistola se trabó tras estrellarse su vehículo. “No quiero que me atribuyan cosas que no hice’’, dijo.
“No hice ni un solo disparo, nada … Lo que hice fue arrodillarme y rezar. Y eso es lo último que recuerdo’’.
El jueves, Lynch ganó la admiración de los habitantes de su población, en Virginia Occidental, al admitir que sus captores iraquíes la habían violado.
El ataque figura en la biografía de Lynch que será publicada la semana próxima en Estados Unidos, “I am a Soldier, Too: The Jessica Lynch Story’’ (Yo también soy un soldado: la historia de Jessica Lynch), escrita por el periodista Rick Bragg.