- Encuentro privado que no trajo invitación para ir a Rusia
AP
VATICANO.- El presidente Vladimir Putin fue recibido el miércoles por el Papa Juan Pablo II, aunque el mandatario ruso no le invitó a visitar Rusia, algo que desea ardientemente el ordinario de Roma. Dicho viaje –para estrechar los lazos entre los cristianos de Oriente y Occidente– ha sido uno de los deseos mayores en los 25 años de pontificado de Juan Pablo. La Iglesia Ortodoxa rusa, preocupada por los avances del catolicismo desde la caída del comunismo, se ha opuesto a la visita.
Los ayudantes de Juan Pablo colocaron en la biblioteca del Vaticano, para la audiencia, el icono de Nuestra Señora de Kazán, que generalmente cuelga en la capilla privada del Pontífice y que es venerado muy especialmente en Rusia y Ucrania.
Putin presenció cómo el Papa bendecía el icono y luego el mandatario ruso lo besó, dijeron varios intérpretes vaticanos.
“Deseo agradecer al presidente Putin por todo lo que ha hecho para aunar a la Iglesia Ortodoxa rusa y la Iglesia Católica, y por la paz del mundo”, declaró entonces el Papa, según periodistas rusos que estuvieron presentes en la biblioteca.
Juan Pablo dijo que desea devolver el icono como regalo al pueblo ruso, pero no se lo dio a Putin para que lo llevara a su regreso.
El Vaticano indicó que el Papa y Putin dijeron esperar que ocurra un “acontecimiento positivo’’ en las relaciones entre la Santa Sede y Moscú. Sin embargo, un parte oficial difundido por el Vaticano, no mencionó una posible visita del Pontífice a Rusia.
Según la nota, Putin dijo a Juan Pablo que “pese a que han pasado muchos años desde que nos vimos por última vez, perece que fue ayer’’.
Antes de iniciar una visita oficial de dos días a Italia, Putin dijo en Moscú a los periodistas italianos que desea ayudar a concluir la disputa entre el Vaticano y la Iglesia Ortodoxa rusa, aunque insistió que Rusia defenderá su fe e identidad.