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José María Enríquez, abogado y ex directivo de beisbol, es uno de lo que considera nulo el castigo de la Federación Nicaragüense de Beisbol Asociado (Feniba) a los peloteros que incurrieron en indisciplina en Cuba, por fallas “graves” en el procedimiento.
Enríquez dijo a LA PRENSA que su observación se basa en tres puntos esenciales. Primero, que el Comité Ejecutivo de la federación se tomó atribuciones exclusivas de la Comisión Disciplinaria y de Ética. Segundo, que la sentencia no dio cabida a la apelación. El tercero, que todo se hizo sin pruebas.
“Los reglamentos establecen que los actos de indisciplina deben ser conocidos, en primera instancia, por la Comisión Disciplinaria, luego por la Comisión de Apelaciones, y en última instancia por el Comité Ejecutivo”, comento Enríquez.
El experto considera que el Ejecutivo no debió tomarse una atribución que no le pertenecían, y peor aún, quitarle el derecho de apelar a los perjudicados.
“No es posible quitarles un derecho tan esencial, no esperarlos para que se defiendan, ahora ellos (los peloteros) pueden ir al Tribunal de Apelaciones y seguro ganan el caso”, aseguró. Al consultarle si por ser un caso administrativo no entraba en el rango legislativo, Enríquez dijo que “precisamente se trata de una falta administrativa, y es apelable ahí porque la federación está reconocida ante el Ministerio de Gobernación”.
Por su parte, Oscar Larios, abogado y funcionario de Feniba, aseguró que por ser un asunto administrativo, no cabe la apelación en el tribunal legal, ya que los peloteros no son empleados públicos.
Enríquez declaró que todo lo actuado por la Feniba es nulo, dada la falta de pruebas, ya que no existe un informe del dueño del hotel de Cuba, ni de la Policía de ese país, además que no han llamado a testificar a nadie.
“No hay testigos ni pruebas documentales de que eso ocurrió, ejemplo, lo de Julio Vallejos es una pasada de cuentas por cosas anteriores, no digo que no se castigue a los peloteros, Vallejos no es santo de mi devoción, pero deben ser castigados, con un año de suspensión, todos, incluyendo el cuerpo técnico, los delegados y el presidente de Feniba, en base a los reglamentos, y debe convocarse a asamblea general para elegir otro ejecutivo, porque éste ya no puede conocer del caso”, puntualizó.