Francisco Talavera Núñez
Leí en LA PRENSA la opinión de un directivo del equipo Rivas, acusando al periodismo deportivo y dirigentes deportivos por la vergonzosa actuación de los peloteros de la Selección en el reciente Mundial de Cuba.
Siempre he sido de la opinión de que tanto el periodismo deportivo como la clase dirigente del deporte viven y se nutren del beisbol, especialmente de la Selección. Algunos cronistas deportivos y dirigentes viajan y reciben jugosos viáticos por cubrir las participaciones de la Selección en distintos países.
Por eso es natural que les convenga mantener una imagen de la Selección muy por encima de sus verdaderas capacidades, inflan el ego de los peloteros poniéndolos a la par de los dioses del Olimpo o del jet set internacional. Hay que estar claro que los muchachos, originarios en su mayoría de estratos humildes de la sociedad y quizás con poca preparación –aunque hay excepciones– son fácilmente permeables a las alabanzas que les dedican los medios, lo que les hace creer que están por encima del bien y del mal y, por lo tanto, que pueden comportarse como se comportaron en La Habana.
Por eso apoyo una fuerte sanción disciplinaria para los insurrectos, así como también una amonestación al periodismo deportivo y la dirigencia, que en gran parte es también culpable.