- Juárez y Noel avergonzados con el revés
Edgard RodríguezEnviado especial edgard.rodrí[email protected]
MATANZAS (CUBA). — Mientras los jugadores de Panamá bailaban y giraban en un círculo que se improvisó en torno al montículo desde donde Lenín Picota intentaba tocar el cielo, los de Nicaragua recogían sus pertenencias sin levantar la cabeza en el dogout.
Uno de los pocos que fue amable en medio de la derrota fue William Juárez, quien no puso excusas y en cambio reconoció la indiscutida superioridad de los canaleros, que no le dejaron estabilizar su pitcheo, y peor aún, lo atacaron hasta explotarlo y vencerlo.
“Mi problema fue que no estuve bien del control. La lesión no me molestó para nada y fui bateado. Hay que reconocer que Panamá fue superior y lo que nos queda es seguir trabajando”, dijo Juárez, mientras sus compañeros desfilaban hacia el bus.
Noel Areas, el manager de Nicaragua, se expresó en términos similares, pero reconoció que esperaba más de un plantel que había mostrado un mejor comportamiento en duelos anteriores. Esta vez, no se opuso ninguna resistencia, admitió el mentor.
“William no estuvo como hubiésemos deseado, pero la verdad es que jugamos mal en todo el sentido de la palabra. La defensa se cayó y Lenín Picota no nos dio ninguna opción en este partido”, señaló el timonel con pesar en su voz.
Areas tenía la esperanza que el equipo, afectado por la indisciplina, podría reivindicarse con un buen desempeño en el terreno, y mejor aún, con una victoria, que habría mantenido con vida al equipo, pero todo se derrumbó y ya no hay más allá.
“Pensé que podríamos sacarle algo positivo a lo que nos sucedió (la indisciplina) y le dimos toda la confianza a los muchachos que habían incurrido en errores, pero no se pudo y es una pena haber caído”, insistió el timonel pinolero.
¿Y Picota?
”Debo reconocer que el juego se me presentó más cómodo de lo previsto. Nicaragua es un buen equipo, pero me lució ansioso, desesperado y eso me facilitó las cosas”, dijo el veloz tirador Lenín Picota.
«Se fajaban a los primeros envíos y eso me ayudó a no agotarme y llegar hasta el final. Además, la ventaja que me dieron mis compañeros fue clave para estimularme y luego todo marchó más cómodo”, reconoció.