- En tiempos en que la telefonía celular es parte de la cotidianidad de los nicaragüenses, un anteproyecto de ley para regular la ubicación de las antenas de transmisión tiene preocupadas a las tres empresas que brindan ese servicio, porque consideran amenazada su inversión de casi 200 millones de dólares. Sus
directivos consideran que todo se debe a una paranoia colectiva
Moises Martínez [email protected]
Un incidente ocurrido hace seis meses en la ciudad de Granada, en que la Policía antimotines y pobladores se enfrentaron en una batalla campal, porque los primeros se oponían a la instalación de una antena de telefonía celular, fue la chispa que encendió una controversia que mantiene en vilo a las tres compañías que brindan el servicio de telefonía celular en Nicaragua: BellSouth Internacional, Enitel Móvil y PCS Digital.
Luego de este enfrentamiento surgieron decenas de reclamos de pobladores, molestos por la instalación de las enormes torres de las compañías de telefonía celular, principalmente en las zonas del Pacífico y central, donde se ha dado la mayor expansión de este servicio.
Decenas de ciudadanos organizados tocaron las puertas de la Asamblea Nacional y llevaron sus reclamos ante los diputados de la Comisión de Salud.
En consecuencia, de una forma inusualmente rápida y sin contar con la presencia de las tres compañías operadoras, los parlamentarios crearon un anteproyecto de ley que regula la instalación y ubicación de las antenas de telefonía celular.
Esto mantiene a la expectativa a los representantes de las compañías de telefonía celular, que consideran que toda regulación debe tomar en cuenta razones científicas y sanitarias, y no basarse en simples especulaciones sin fundamento.
Este planteamiento surgió debido a que uno de los principales argumentos para regular la ubicación de las antenas de telefonía, son las supuestas afectaciones a la salud ocasionadas por la exposición a la radiación que ellas generan.
El sitio oficial en internet de la Organización Mundial de la Salud (OMS) señala que, de acuerdo a los estudios realizados por la Comisión Internacional sobre Radiaciones No Ionizantes, no existe evidencia científica de que las radiaciones emitidas por las antenas de radio, televisión y telefonía celular acorten la vida humana, produzca cáncer o le favorezcan.
En ese sentido, el ente regulador de las telecomunicaciones, Telcor, enfatiza que el grado de radiación que emiten las antenas de telefonía celular en Nicaragua, está por debajo de los límites establecidos en Europa, Japón y los países europeos, lugares donde la controversia sobre los posibles daños a la salud, de parte de la radiación celular, ha provocado el gasto de millones de dólares en estudios médicos.
Sin embargo, el presidente de la Comisión de Salud de la Asamblea Nacional, Gustavo Porras, alega que las empresas operadoras de telefonía celular callan que, aunque no está comprobado que las radiaciones provoquen cáncer, sí se sabe que éstas trastornan el campo electromagnético que envuelve a todo ser humano, originando trastornos como mareos y dolores de cabeza.
PERCEPCIÓN PSICOLÓGICA
La empresa PCS Digital ha sido la más señalada en las quejas ciudadanas, referidas a la instalación de antenas para telefonía celular.
Es la última de las tres empresas que entró a Nicaragua. PCS Digital desarrolló a finales del año pasado un ambicioso plan de instalación, que le permitió en menos de tres meses contar con la capacidad para ofrecer el servicio en toda la franja del Pacífico, con la meta de tener la cobertura nacional para inicios del 2004.
Este masivo plan de instalación y el hecho de que la tecnología GSM que utiliza PCS Digital necesita que los puntos, en que están colocadas las antenas, sean más cercanos a las poblaciones, son a juicio de su director comercial, Luis César González, las razones por las que la mayoría de quejas de la población han sido en contra de la empresa.
“Nos apegamos a todo lo que establezcan las leyes de Nicaragua y como somos una compañía internacional nos apegamos a leyes internacionales, tal como la Comisión Federal de Comunicación (FCC) de Estados Unidos, leyes europeas y las que establezca la OMS, que incluso son leyes más rigurosas que las de Nicaragua”, enfatizó César González.
La polémica sobre este tema tiene preocupados a los ejecutivos de PCS Digital, al punto que esta empresa ha paralizado la instalación de algunas antenas, hasta que se dilucide la controversia.
EXPANSIóN BLOQUEADA
“Teníamos un compromiso con el gobierno, que para esta época deberíamos tener cien sitios con cobertura y tenemos un poco más de 70, ya que se han parado ciertas instalaciones por estos problemas y eso causa que no se le esté proveyendo el servicio adecuado a la población”, comentó César González.
“Fuimos la última compañía en poner antenas de manera bastante rápida. Antes la gente no nos veía tanto y ahora que se está masificando ha provocado una mayor preocupación. Creo que la mayor preocupación de la gente es visual y psicológica, ya que se asustan cuando ven estas antenas de gran altura al lado de sus casas”, agregó.
En ese sentido, César Gonzáles explicó que las bases que soportan las torres de las antenas de PCS Digital tienen la capacidad para resistir un sismo de nueve grados en la escala de Richter, por lo que considera completamente improbable que una vivienda sea “víctima” del derrumbe de una torre.
A juicio de César González, la discusión de cualquier reglamento que implica la regulación de inversiones, como las telecomunicaciones, debe ser implementado en base a estudios científicos y no “a la ligera”.
“Se debe tener información y estudios. Determinar que la ley se hace porque en realidad hay daños a la salud o simplemente porque la población lo está pidiendo. No se tiene que hacer a la zumba marumba”, enfatizó.
REGULACIÓN CON BASE
Dado que Enitel Móvil también utiliza la tecnología GSM, esta empresa también desarrolló un programa acelerado de instalación de antenas, que implicaría que a la fecha tengan alrededor de 100 torres.
Según el gerente general de esta empresa, Carlos Ramos, aún desconocen la propuesta preparada por los diputados, pero aseguró que están dispuestos a acatar cualquier regulación siempre y cuando sea elaborada tomando en cuenta todos los aspectos técnicos y científicos vigentes, además que en su creación tenga participación activa el ente regulador de las telecomunicaciones, Telcor.
“Este es un tema bien técnico. Nos parece que el organismo indicado para emitir una regulación sobre antenas es Telcor y que, posteriormente, los demás poderes del Estado pueden ayudar aportando su opinión. Primero se pregunta al técnico y después se ponen las otras consideraciones, no es al revés”, enfatizó Ramos.
De acuerdo a Ramos, la controversia en torno a la seguridad de las antenas ya sean a nivel de salud o su capacidad de resistencia frente a eventos naturales, se debe a informaciones erradas de personas que desconocen el tema.
“El artículo de uso cotidiano que más radiofrecuencias emite es el horno de microondas, que son 2,400 megahertz. Después le siguen la antena de televisión que emite 2,000 megahertz, luego están las antenas de radio con 1,500 megahertz y por último las antenas para celulares que emiten entre 800 y 1,200”, explicó Ramos.
“Las antenas que más emiten radiofrecuencias son las de radio y televisión y en el país hay centenares. Esas antenas han emitido más radiofrecuencias que todas las antenas de celulares juntas y no hay ninguna evidencia científica de que la emisión de radiofrecuencias, ya sea radio, televisión o telefonía celular provoquen problemas a la salud”, agregó.
Ramos asegura que el temor a la antena es meramente psicológico y que la única afectación que estas estructuras pueden ocasionar es de tipo estético, aunque a su juicio esto es compensado por el grado de seguridad que tienen durante el azote de algunos eventos naturales.
“La única preocupación es tener un hierro enorme al lado, pero nuestras antenas tienen capacidad de soportar tormentas, huracanes, terremotos y rayos. Yo incluso preferiría tener una antena al lado de mi casa, porque inclusive me sirve de pararrayos”, aseguró Ramos.
LO QUE RESUELVA TELCOR
De las tres empresas de telefonía celular, la única que no ha recibido quejas por la ubicación de una antena es BellSouth Internacional.
BellSouth Internacional utiliza un tipo de tecnología denominado CDMA, la cual les permite obtener la cobertura necesaria con menos antenas y se estima que esta empresa tiene un poco más de una docena de estas infraestructuras instaladas.
Además, la licencia de operación concedida por Telcor sólo les permite operar en la franja del Pacífico nicaragüense.
Las autoridades de BellSouth Internacional decidieron mantenerse al margen de esta controversia, por lo que prefirieron no emitir una opinión directa sobre el tema.
“Nosotros nos apegamos a todo lo que decida el ente regulador, Telcor, por lo que esperamos que sea Telcor, como organismo indicado, el que enfrente esta situación y nos diga cuáles serán la consideraciones finales, ya que BellSouth construye todas sus antenas tomando en cuenta las principales normas internacionales”, declaró el vocero de esta empresa, Francisco Pereira.
LA REGLAMENTACIÓN
La instalación de antenas de telefonía celular deberá contar con la autorización del Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), Ministerio de Transporte e Infraestructura (MTI), Ministerio de Salud (Minsa) y de las alcaldías de cada territorio.
La empresa operadora debe cumplir un plan de medición y verificaciones de control de sus radiofrecuencias, ajustando las emisiones de sus radiofrecuencias dentro de los términos de seguridad establecidos. Esto será supervisado por Telcor y el Minsa.
Las antenas deberán tener un alejamiento de las viviendas más cercanas en dependencia de la altura de la antena:
Torres con 40 metros de altura: 75 a 92 metros de alejamiento mínimo.
Torres con 50 metros de altura: 70 a 87 metros de alejamiento mínimo.
Torres con 60 metros de altura: 60 a 80 metros de alejamiento mínimo.
En sitios especiales como escuelas, colegios, centros de desarrollo infantil y hospitales no se podrán ubicar estaciones bases de celulares a una distancia menor a los 200 metros.
Se creará una comisión nacional interinstitucional para cumplir con esta reglamentación compuesta por un representante del Minsa, MTI, Telcor, Marena, Inifom, Amunic y dos representantes del comité de pobladores de las áreas afectadas.
El Minsa tendrá la potestad de aplicar las sanciones en contra de las empresas operadoras de celular, las cuales mandan suspensiones de las instalaciones, multas que van desde los cien mil hasta el millón de córdobas e incluso la cancelación del permiso de operaciones a la empresa de telefonía.
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