- Otro bus que pierde el eje trasero y, una vez más, las vidas de los pasajeros
estuvieron en riesgo - Colegas del chofer pretendieron llevarse la unidad antes de que
acudiera la Policía, alegando
que obstaculizaba la vía
Elízabeth Romero [email protected]
Nuevamente, un autobús de pasajeros quedó varado en plena vía pública, al desprendérsele el eje trasero cuando iba en plena marcha. Como resultado, dos usuarias de ese servicio fueron conducidas al Hospital Antonio Lenín Fonseca, con lesiones leves.
El autobús de la ruta 133, que presta servicio del Mercado Oriental a Ciudad Sandino, circulaba por la entrada del Hospital Antonio Lenín Fonseca y en el mismo viajaban unas 30 personas, cuando sufrió el percance, según testigos que se encontraban cerca del lugar.
“Sólo oí el crack, crack; yo dije, ¡se mataron!”, comentó una vecina, mientras se encontraba en las cercanías de donde ocurrió el accidente.
Cuando llegó la Policía al sitio del percance, el conductor del bus placas 210-752, ya no se encontraba presente.
Varias personas, aparentemente buseros, intentaron retirar el vehículo con una grúa, sin la autorización de la Policía Nacional, pero los oficiales que acudieron al lugar lo impidieron.
Ninguno de los presentes se identificó ante la Policía como el chofer del bus. Al consultar las autoridades dónde se encontraba éste, hubo varias versiones.
“El chofer fue a dejar a un paciente al hospital”, comunicó uno de los presentes a los agentes del orden que acudieron al sitio del percance. Otro dijo que se había ido a la cooperativa a buscar al dueño del autobús.
Esto provocó la reacción de las autoridades, quienes prohibieron que el bus fuese retirado mientras no hubieran efectuado las diligencias necesarias.
El percance ocurrido en la vía hacia la Cuesta del Plomo cuando el bus circulaba de este a oeste, ocasionó por algunos minutos problemas en el tránsito vehicular.
DAÑOS VISIBLES
Según expertos, los ejes traseros del vehículo se desprendieron debido a que ‘los ojos’ de las hojas del resorte se quebraron, hasta perder los dos pines, que es donde van agarrados con los amortiguadores.
La parte trasera del bus se apreciaba notablemente dañada hasta donde llegaron a detenerse las llantas después de desprenderse de la misma.
En la presente semana, otro bus de otra ruta del transporte urbano colectivo sufrió igual percance y las autoridades de Tránsito anunciaron nuevamente que revisarán el estado mecánico de los vehículos que circulan en este sector.