Edgard Rodríguez C.Enviado [email protected]
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El out clave
Edgard Rodríguez C.
Enviado especial
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CUBA.- ¿Recuerdan a Rubén? Nada más triste que un titán que llora, hombre-montaña encadenado a un lirio, que gime, que pujante implora, víctima de su fatal martirio.
Exactamente eso me pareció Diego Sandino después de ser estremecido por el hit del canadiense Aaron Fera, en el inicio del quinto inning.
El juego y el futuro de la Selección, podrían estar en dependencia de ese out que tanto necesitábamos con las bases llenas, dos canadienses liquidados y el marcador 2-1 a nuestro favor.
Un duelo de desinformados: Fera como emergente, era un enigma para Diego, y el bateador, no tenía indicio alguno sobre las características del pinolero. Eso le inyectaba más dramatismo al momento cumbre.
Podía no serlo, pero lo fue.
El hit de Fera al jardín central, trajo al plato a Pat Scalabrini y Rob Buttler, volteando la pizarra 3-2. No pudimos reaccionar. Los bates nicas permanecieron en el congelador, como latas de cerveza crujiendo de frío.
Sacar ese out, podía significarlo todo: la ventaja, la victoria, la esperanza de avanzar a la fase de muerte súbita, y quizás, ir más allá.
Lo pensaba Noel, lo soñaba Sánchez, lo acariciaba Carlos. Pero no ocurrió.
Cierto, hay otros factores desequilibrantes, como el hundimiento de los bateadores después del segundo doblete de Edgard López, y la mala decisión de Jimmy Gonzalez ensayando un tiro sin haber conseguido el control muscular requerido, para cometer un grave error y facilitar la carrera que fortaleció las pretensiones de los canadienses, aumentando la diferencia 4-2, pero fue ese out que no sacó Diego, el factor clave para la derrota.
Después de una catástrofe, se entra en consideraciones sobre cómo pudo ser evitada, especulaciones siempre inútiles, pero inevitables.
¿Se debió seguir con Rostrán? No, había que reemplazarlo. Cuando un pitcher ha realizado 58 lanzamientos en dos innings y un tercio, cediendo tres bases, golpeando a uno, soportando un jonrón, un doble y dos sencillos, y colocándose constantemente debajo en los conteos, no debe seguir.
El problema fue el pitcheo de relevo. Rayo, que no consiguió una buena preparación, era discutible, pero se necesitaba un zurdo contra Greg Morrinson, y zurdos, casi no quedan allá.
Rayo llenó las bases con un pasaporte y cuando cambian a Iván Naccarata después del segundo out, se decide traer a Diego contra Fera. Hace poco, relevos oportunos de abridores como Lowe y Wakefield, ayudaron a Boston a eliminar a Oakland.
“Olman no estaba en plenitud de condiciones como se le vio en Panamá, y la multitud de zurdos, nos obligó a traer a Rayo. Era necesario, como también usar a Diego contra un emergente derecho. Simplemente, no funcionó”, me dice Pedro Torres.