EFE
ESTOCOLMO.- El ruso nacionalizado estadounidense Alexei A. Abrikosov, el también ruso Vitali L. Ginzburg y el británico-estadounidense Anthony J. Leggett son los ganadores del Premio Nobel de Física, por sus aportaciones al desarrollo de la física cuántica.
Los tres científicos fueron galardonados ayer por la Academia de Ciencias Sueca, por “sus contribuciones pioneras a la teoría de los superconductores y los superfluidos”.
Con el galardón compartido por Ginzburg, Abrikosov y Legget, el Nobel de Física 2003 distingue los trabajos que han permitido el desarrollo de las cámaras magnéticas aplicadas tanto en medicina como también en el campo de la física.
Abrikosov, nacido en 1928 en Moscú, adoptó la doble ciudadanía ruso-estadounidense y ejerce actualmente en el Laboratorio Nacional de Argonne, EE.UU.
Ginzburg, nacido en 1916 también en Moscú, fue director de Teoría de Grupos en el Instituto Lebedev de Física moscovita.
Finalmente, Legget, nacido en Londres en 1938, tiene asimismo la doble nacionalidad británico-estadounidense y actualmente ejerce en el Universidad de Illinois.
El premio de Física de la Academia de Ciencias Sueca está dotado de 1.3 millones de dólares y será entregado, como el resto de los Nobel, el 10 de diciembre, aniversario de la muerte de su fundador, Alfred Nobel.
Con la concesión del Premio Nobel de Física a estos tres científicos, la Academia de Ciencias Sueca ha decidido premiar a expertos en física cuántica, concretamente en el campo de las temperaturas extremas: la superconductividad y la superfluidez.
La superconductividad fue descubierta en 1911 por el físico holandés Heike Kamerling Onnes, que observó que el mercurio no presentaba resistencia eléctrica a temperaturas inferiores a los 269 grados bajo cero, pero no fue formulada como teoría hasta 1957 por tres físicos estadounidenses –Leon N. Cooper, John R. Schrieffer y John Bardeen– que merecieron el Nobel de Física de 1972.