Adán Barilla Jarquín
La quiebra de los bancos nos hace preguntar por qué y quiénes los quebraron. Como abogado inmerso en estas quiebras, he hallado algunas respuestas y un cierto interés político en hacerlos desaparecer.
Analizando la sentencia que la señora Juez Octavo de Distrito del Crimen de Managua dictó en el primer proceso relacionado a Interbank algo se aclara:
Se habló de cheques engavetados por los funcionarios de Interbank sin haberlos intentado cobrar, pero en el proceso el señor Francisco Somarriba, funcionario y accionista fundador del banco, declara que “Ni él ni su subalterno José Félix Padilla han realizado actos dudosos o dolosos, que esos cheques estaban en garantía y los tenían a expectativa de pago de cobranzas”. Estas declaraciones son ratificadas por otros funcionarios y directivos del Interbank.
Por otra parte los peritos nombrados para determinar o no la existencia del cuerpo del delito coinciden en que tales delitos no existen: Abdul Urrutia al referirse a garantías de los préstamos contestó que se comprobó que existen suficientes garantías, que están debidamente constituidas e inscritas en las localidades correspondientes y los avalúos fueron realizados por profesionales independientes, expertos en la materia, que de todos los créditos analizados del grupo Conagra se logró comprobar que están totalmente garantizados, con garantías reales y prendarias debidamente constituidas, que su relación deuda vs. garantías es de 1.8 por ciento y concluye: “No logré comprobar perjuicio que, producto de las operaciones del grupo Conagra, afectara el patrimonio del banco…”
En el dictamen del señor Alfredo Artiles no existe nada que incrimine a los Centeno Roque y únicamente es concluyente en señalar responsabilidades administrativas de los funcionarios del banco.
Ante las pruebas aportadas la señora juez correctamente falla: se sobresee definitivamente a los procesados de ser presuntos coautores en el concurso de los delitos de estafa, defraudación, asociación ilícita para delinquir y por cualquier otro delito que resulte descubierto en la instructiva en perjuicio del banco intercontinental, sociedad anónima.
En los procesos del Banco del Café sorprendió a la ciudadanía que, en el primero, el jurado en sólo doce minutos declaró inocente al doctor Mayorga, y en el segundo Jurado la nueva Fiscal, nombrada sólo para ese evento, dijo: Honorable Tribunal de Jurados es mi deber informarles que tras un cuidadoso análisis de este voluminoso Proceso, esta Fiscalía “no ha encontrado ni una sola prueba en contra del doctor Mayorga”.
Si los hermanos Centeno Roque no fueron los causantes de la quiebra del Interbank ni cometieron delito alguno en contra de dicho banco, si los peritos en el proceso encontraron sólo responsabilidades administrativas en los funcionarios del Interbank, si no existía perjuicio alguno en el patrimonio de este banco, entonces ¿por qué quebró?
El señor Padilla da la respuesta al decir, que: “en septiembre de 1994 …el banco estaba técnicamente quebrado y si el señor Alex Centeno dice que en esas fechas ni él ni su hermano Saúl eran clientes de la entidad bancaria, es fácil concluir que los hermanos Centeno Roque no tienen nada que ver con la quiebra de tal banco”.
Continúa diciendo el señor Padilla: “ Las finanzas del País estaban mal, el Gobierno exigía cada vez más dinero, sea en concepto de encaje legal u obligándoles a comprar los bonos en moneda extranjera, a eso se le sumó el adelanto en concepto de habilitaciones agrarias y la exigencia de algunas instituciones estatales que llegaron a reclamar la entrega adelantada de dinero que habían depositado a plazo, antes que se vencieran los términos, el INSS me mandó a decir que si no les entregaba de inmediato, sin haberse vencido el plazo, los diez millones de dólares que habían depositado a plazo, jamás volverían a hacer negocio con nosotros”.
Es de sobra conocido que el INSS sirvió de caja chica al Ejecutivo y que éste siempre estaba ansioso de dinero para beneficiar sus propios intereses, únase a esta hipótesis la actuación de la Superintendencia de Bancos y se puede presumir que fueron intereses políticos individuales y de algunos directivos avariciosos quienes motivaron la quiebra de los bancos en este país y para tratar de justificar la famosa “lucha contra la corrupción” se encarcelan inocentes.
Creo que es necesario reflexionar y ver hasta qué punto se está haciendo justicia o hasta qué punto se está protegiendo la impunidad de los verdaderos responsables de la quiebra de los bancos.
El autor es abogado.