Tamaño del Estado y del sector privado

Emilio Pereira Alegrí[email protected]

En forma muy sencilla se puede afirmar que la suma de los recursos económicos que utiliza el sector privado con los que utiliza el sector público, hacen el total de los recursos de la economía de un país.

Por ejemplo, si asumimos que el tamaño de la economía es 100 y, el tamaño del Estado o del sector público es 30; por diferencia, el tamaño del sector privado corresponde a 70.

En un sistema socio-económico moderno se espera que el tamaño del sector privado sea bastante más grande que el tamaño del sector público. Cuando el tamaño del Estado absorbe una cantidad importante de los recursos de la economía y la mayoría se canaliza a través del gasto operativo (o corriente) del gobierno, y menos a la inversión, es fácil entender por qué la economía no crece o crece muy lentamente.

Claramente, entre más recursos recibe el sector público, menos queda disponible para el sector privado; y, en consecuencia, menos crece la economía y más se empobrece la sociedad.

Una forma aproximada de estimar el tamaño del sector público, es midiendo el tamaño de los gastos del Gobierno Central.

Según datos del Banco Central de Nicaragua (BCN) y del Fondo Monetario Internacional (FMI), los gastos totales (corrientes y de capital) del Gobierno Central en 1996 fueron el 31.0 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB), el cual representa una medida del tamaño de la economía. Por diferencia, el tamaño del sector privado (incluyendo instituciones públicas fuera del Gobierno Central) alcanzó como máximo el 69.0 por ciento del PIB.

Si dividimos, el tamaño del sector privado (69.0 por ciento) entre el tamaño del sector público (31.0 por ciento ), obtenemos un indicador de 2.23, que equivale a decir que el sector privado era más de dos veces mayor que el sector público en 1996.

En otras palabras, por cada córdoba (C$1.00) que utilizó el Gobierno Central en 1996, se emplearon en el resto de la economía, C$2.23 en inversiones y gasto del sector privado.

Ésta es una de las razones fundamentales que explica por qué la economía continuó creciendo vigorosamente en 1997 y siguientes años. Las decisiones económicas claves se habían tomado antes.

Llama la atención que al terminar el anterior gobierno en el 2001, el tamaño de los gastos del gobierno habían crecido hasta ocupar el 38.4 por ciento del tamaño de la economía. Es decir, que más de un tercio de los recursos de la economía estaban siendo absorbidos por el gobierno.

Esta situación claramente explica por qué el nivel de crecimiento de la economía nicaragüense tenía que desacelerarse en los años siguientes.

Simplemente, al sector privado le quedaron menos recursos disponibles.

En comparación con 1996, el tamaño de los gastos del Gobierno Central en el 2001 aumentó a 123.9 por ciento (!). Asimismo, la relación del sector privado a sector público bajó a 1.60 veces en el 2001, en contraste con el 2.23 veces que presentó la misma relación en 1996.

Curiosamente, según los datos del BCN y del FMI, al concluir el 2002 el tamaño de los gastos del Gobierno Central, alcanzó un tercio, el 33.1 por ciento, del total de la economía. Es decir, comparado con 1996, el tamaño de los gastos del gobierno en el 2002 todavía se mantuvo 106.7 por ciento más grande.

Expresado de otra manera, por cada córdoba (C$1.00) que se gastó en el gobierno, el sector privado o mas bien el resto de la economía, dispuso de C$2.23 en 1996, C$1.60 en el 2001 y C$2.02 en el 2002.

Es decir, en comparación con 1996,según estadísticas oficiales del BCN y del FMI, las disponibilidades de recursos para el sector privado han disminuido. En contraste, los gastos del Gobierno Central han aumentado. Los economistas sofisticados llaman a este caso “involución”. Es una manera de decir que las cosas se están haciendo al revés.

Queda claro que entre las grandes tareas para que Nicaragua salga adelante en forma sostenida, está la ineludible tarea de la reducción del tamaño del Estado. No hay otra opción.

Se hizo antes en condiciones muy difíciles. Se puede hacer de nuevo.

Ese es el reto y la gran oportunidad.

El autor fue Ministro de Finanzas 1990-1996.

Editorial
×

El contenido de LA PRENSA es el resultado de mucho esfuerzo. Te invitamos a compartirlo y así contribuís a mantener vivo el periodismo independiente en Nicaragua.

Comparte nuestro enlace:

Si aún no sos suscriptor, te invitamos a suscribirte aquí