- Viajaba con sus abuelitos en un
triciclo y fueron embestidos por una camioneta que luego se dio a la fuga - Policía afirma que el vehículo
es de La Trinidad, Estelí, y ayer coordinaban su búsqueda
Carlos Martínez Morán [email protected]
La tristeza y el dolor envolvió desde tempranas horas del día de ayer a una humilde familia del barrio Acahualinca, al conocer la fatídica noticia de la muerte del niño Róger Nelson Flores Naire, de siete años.
La víctima iba con sus abuelitos a traer unas reposterías al barrio Waspán Norte, pero al pasar por las cercanías del puente León, el triciclo donde viajaban fue embestido por un vehículo que se desplazaba a exceso de velocidad.
“Yo sólo miré que de repente esa camioneta se nos vino encima y todos salimos por los aires. Yo caí como a cinco metros. Pero me acordé de mi niño y me levanté tambaleante a buscarlo. Lo encontré tendido en el pavimento a orillas de la cuneta. No respiraba y estaba sangrando de la cabeza”, relató entre llantos doña Socorro Rodríguez, abuela el fallecido.
Ella, milagrosamente, logró sobrevivir al impacto y en un desesperado intentó por salvarle la vida lo arrulló en sus brazos y corrió a toda prisa al Centro de Salud Sócrates Flores, ubicado a varias cuadras del accidente.
“Su cuerpecito todavía estaba caliente, pero estaba como dormido. A veces me detenida para ver si despertaba. Le hablé repetidas veces, pero él no me contestó”, explicó muy angustiada.
Agregó que al llegar al portón principal del centro de salud, el vigilante de ese lugar le dijo que no podía entrar. Que llevara al niño al hospital. Pero le rogué de corazón y parece que él se compadeció de mí y me llevó hasta donde estaban los médicos, pero mi pobre niño ya estaba muerto”, dijo la anciana entre sollozos.
Mientras explicaba la triste experiencia, su pecho se estremecía y en su blusa descolorida todavía se podían observar las manchas de sangre que su nieto le había dejado cuando ella lo tomó en sus brazos para llevarlo al centro de salud.
En este accidente doña Socorro Rodríguez resultó con golpes en diferentes partes de su cuerpo, pero aseguró que eso no significaba nada en comparación al dolor que sentía en el alma por la muerte de su niño.
Su esposo, Julio César Naire, también resultó con lesiones graves en su cuerpo, y en una de las camillas del Hospital Antonio Lenín Fonseca también se le vio llorar desconsoladamente.
Todavía desconcertado pedía se aplicara justicia al conductor de la camioneta que los había impactado.
Explicó que jamás se imaginó que ese vehículo los impactaría, porque su triciclo lo conducía un poco recargado hacia su derecha en dirección este. El vehículo que los atropelló circulaba en dirección contraria, pero el accidente se produjo porque éste se salió de su carril sólo para embestirlos y luego huir velozmente.
POLICÍA TIENE PISTAS
Los abuelitos del niño fallecido aseguran que la camioneta que los atropelló es una blanca, doble cabina.
Al mediodía de ayer, la Policía del Distrito Dos de Managua todavía no había localizado el vehículo del accidente, pero según el comisionado Juan Bautista Ruiz, jefe de ese Distrito, ya tenía las placas del automotor implicado en este hecho.
“Corresponde a una camioneta azul, placas 150-794, de La Trinidad, Estelí. Estamos trabajando sobre ésta y otras pistas encontradas en el lugar del hecho”, dijo.
NIÑO ERA DEPORTISTA
El niño Róger Nelson Flores Naire, era integrante de uno de los equipos de fútbol organizados por la Policía del Distrito Dos, mediante los programas sociales “No a la Violencia”. Esa misma autoridad donó el ataúd.