- Experimentan con la elaboración de colorante natural para la chicha de maíz
Lucía Vargas C. CORRESPONSAL/[email protected]
La pitahaya, esa fruta exótica que 18 meses después que entre en vigencia el Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos (Cafta), podrá llegar al país norteamericano libre de aranceles, cuenta con propiedades que estaban escondidas, tales como ser el insumo para la elaboración de colorantes naturales.
Los productores de San Ignacio (Masaya) y Diriamba (Carazo), están incursionando en la elaboración de un colorante natural extraído de la fruta, para dar color a la chicha de maíz, con apoyo de la facultad de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de Ingeniería (UNI).
Guillermo Guzmán, jefe del departamento de Operaciones Alimentarias de la UNI, explicó que esta experimentación se aplica para dar el color y además eliminar colorantes cancerígenos que generalmente se usan en este refresco tradicional.
“Esta es una forma de dar asistencia técnica a los productores para que sean competitivos”, indicó.
Señaló que la facultad realiza esta técnica en el marco de un proyecto que impulsa la Organización Internacional Regional de Sanidad Agropecuaria (Oirsa) y el Organismo de Vigilancia Fitosanitaria en Cultivos no Tradicionales de Exportación (Vifinex).
Guzmán indicó que además están impulsando vino de pitahaya, vinagre, mermelada, jalea, colorante en polvo y una sustancia estabilizadora para jugos, con el fin de dar alternativas de oferta al mercado local e internacional. Dijo que trabajan en una planta piloto de alimentos en la universidad.
Señaló que esta tecnología es apropiada para transformar la producción a través de pequeños talleres que puedan elaborar derivados y aprovechar la fruta golpeada y pequeña.
ORGANIZADOS
Francisco Ortiz Calero, presidente de la Asociación de Productores de Pitahaya de Nicaragua (Appinic), está trabajando con 100 productores de San Ignacio y Diriamba, los que están en busca de mejorar sus niveles de producción, elevar la calidad y el valor agregado de la fruta.
Los productores se organizaron este año y aspiran extenderse a más productores de Carazo y a los departamentos de Rivas, Chinandega, Matagalpa y León. El dirigente dijo que la meta es competir en el mercado internacional.
Ortiz explicó que ahora la agrupación de pitahayeros está en un proceso de desarrollo con 200 manzanas sembradas de la fruta en las variedades; Rosa, Orejona, Choreja, Lisa y Cebra. A la par tienen siembras de Limón Tahití, Piña, Maracuyá, Papaya y alternan con frijol y maíz.