Sísifo

Luis Sánchez S. [email protected]

Algunos analistas políticos suelen decir, en sentido figurado, que Nicaragua sufre el suplicio de Sísifo, el personaje de la mitología griega que fue condenado a empujar una enorme y pesada piedra hasta la cima de una montaña, y cuando parecía llegar a la meta la roca se le escapaba, rodaba hacia abajo y el condenado tenía que volver a subirla. Y así eternamente.

Sísifo era hijo de Eolo (dios de los vientos) y fue el fundador de la ciudad de Corinto, donde asaltaba y robaba a quienes pasaban por allí.

Vecino de Sísifo era otro ladrón, Autólico —hijo del dios mensajero Hermes—, quien le robó parte de sus rebaños. Pero nada pudo hacer Sísifo contra Autólico porque no tenía pruebas para acusarlo. Sin embargo, cuando volvió a robarle reses Sísifo demostró que eran suyas pues había grabado en las pezuñas de cada animal: “Autólico me robó”.

Maravillado por la astucia de Sísifo, Autólico quiso tener un descendiente igual de inteligente. De manera que dio a Sísifo su hija Anticlea, quien al día siguiente debía casarse con Laertes, el rey de Itaca que sería el padre de Odiseo. (Según otra versión, lo que pasó fue que Sísifo violó a Anticlea y fue el verdadero padre de Odiseo).

Sísifo se casó con Meropea, una de las Pléyades, que quedó como la estrella menos brillante por haberse casado con semejante pillo. Hermano de Sísifo era Salmoneo, quien a la muerte de su padre, Eolo, usurpó el trono de Tesalia, que realmente le correspondía a Sísifo por ser el primogénito. Queriendo vengarse, Sísifo consultó al Oráculo de Apolo y éste le dijo que debía darle hijos a la hija de su hermano, o sea a Tiro, la hermosa doncella que después sería seducida por el dios Poseidón, quien para poseerla se convirtió en una ola.

Supuestamente fue por el incesto de Sísifo con su sobrina Tiro que los dioses lo condenaron al tormento de la roca. Pero según otra versión el castigo fue porque delató a Zeus después que éste pasó por Corinto con la ninfa Egino, a la que había raptado. Detrás de Zeus y Egino iba el dios río Asopo, padre de la doncella raptada, buscando a su hija. Queriendo saber quién la había raptado, Asopo solicitó información a Sísifo, quien a cambio de dársela le pidió que hiciera surgir una fuente para abastecer de agua a Corinto. Lo hizo Asopo y entonces Sísifo le informó que el raptor era Zeus, quien, enfurecido, envió a Tánato (Muerte) contra el delator.

Pero Sísifo capturó a Tánatos (la Muerte) teniendo que intervenir Zeus para liberarla y entonces la Muerte pudo llevarse a Sísifo. Pero éste había hecho jurar a su mujer, Meropea, que si él moría primero no sepultara su cadáver. Y así, cuando Sísifo llegó a los Infiernos acusó a su mujer ante Plutón y le pidió permiso para volver a la Tierra, para arreglar su inhumación. Accedió el rey del mundo tenebroso y Sísifo lo engañó quedándose en la Tierra hasta que llegó a la vejez, y entonces, al morir definitivamente, fue condenado al castigo de la roca.

Los mitólogos consideran que el tormento de Sísifo simboliza la ambición nunca satisfecha, y caracteriza una labor penosa y repetida, motivada por la ambición insaciable. ¿Será ése el caso de los nicaragüenses, por culpa de quienes por sus desmedidas ambiciones han manejo el país como si fuera su patrimonio familiar?

Editorial
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