Nivia Rossana Castrellón y Humberto Belli
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Las altas cifras de la deserción escolar
Nivia Rossana Castrellón y Humberto Belli
Los altos niveles de deserción escolar, tanto en Centroamérica como en todo el continente, es uno de los principales obstáculos para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo Social planteados por las Naciones Unidas para el año 2015.
En la mayoría de los países de América Central la tasa de alumnos que completan la primaria no supera el 80 por ciento y en varios de ellos entre un cuarto y la mitad de los estudiantes nunca llega a quinto grado. Por ejemplo, en Honduras, Nicaragua y Guatemala uno de cada tres niños de edad correspondiente no terminó el último año de primaria.
Estos datos nos hablan de unos de los problemas educativos más preocupantes no sólo de esta región, sino también de todo el continente. De hecho, la última publicación de Panorama Social de América Latina (CEPAL), indica que los altos niveles de deserción escolar es uno de los principales obstáculos para poder alcanzar los Objetivos de Desarrollo Social planteados por las Naciones Unidas para el año 2015, los cuales, en materia de educación, apuntan a que todos los niños y niñas del mundo puedan terminar un ciclo completo de enseñanza primaria.
Según su análisis basado en un estudio de 18 países del continente, a inicios del tercer milenio cerca de 15 millones de jóvenes de entre 15 y 19 años de edad, de un total de 49.4 millones, habían abandonado la escuela antes de completar 12 años de estudio. Alrededor de 70 por ciento de ellos (10.5 millones) lo habían hecho tempranamente, antes de completar la educación primaria o una vez terminada la misma.
Esto acarrea altísimos costos sociales y privados, ya que implica, entre otras cosas, disponer de una fuerza de trabajo menos calificada , lo que afecta individualmente las posibilidades de lograr mejores ingresos y socialmente se traduce en baja productividad y menor crecimiento de las economías. Además, obliga a los Estados a incurrir en mayores gastos para financiar programas sociales y de transferencias a los sectores que no logran generar recursos propios.
Para revertir esta situación, no habría que perder de vista los factores que han contribuido en muchos países de la región a reducir la deserción escolar. Entre ellos se destaca: el aumento de la cobertura de la matrícula preescolar, que mejora el rendimiento de los niños en los primeros años de primaria y reduce la repetición, uno de los factores que más incide en el abandono temprano de la escuela; el cambio hacia sistemas de promoción automática durante la primaria o en los primeros años de ésta, que reduce la extraedad, factor fuertemente asociado al abandono escolar; la introducción, ampliación y, en algunos casos, mayor focalización de los programas y subsidios orientados a mejorar la retención escolar; el mejoramiento de la infraestructura escolar y la disponibilidad de escuelas en zonas rurales apartadas, considerando que una de las razones frecuentes de inasistencia escolar en dichas zonas es la dificultad de acceso a los establecimientos; y el mayor involucramiento de los padres en las actividades de la escuela y en el seguimiento de la situación escolar de los niños.
Los autores son copresidentes de la Comisión Centroamericana para la Reforma Educativa de PREAL.
www.preal.org