A partir de los 30 años la mujer enfrenta el asedio de muchas enfermedades. Se encuentra en riesgo de padecer cáncer en el cuello uterino y de mama.
Cáncer de cuello uterino: Todas las mujeres que llevan una vida sexualmente activa, corren el riesgo de padecer cáncer de cuello uterino, el cual lleva hasta la muerte de no tratarse a tiempo. Es el tipo de cáncer más común en las mujeres y afecta el extremo inferior del útero.
Problemas en las mamas: podría haber fibroquísticos, que son pelotitas en el pecho, causadas por pequeños golpes.
Virus de papiloma humano: Está considerada como una enfermedad de transmisión sexual y se adquiere durante las relaciones sexuales o juegos íntimos.
Ulceras en el cuello de la matriz: Son llagas que se ven y sangran fácilmente. Esto puede ser causado por el dispositivo intrauterino, entre otras causas.
Aumento de peso: en esta etapa la mujer empieza a ganar peso porque el metabolismo es más lento, y generalmente lleva una vida sedentaria pues tiene otro tipo de rutina con respecto a la década de los veinte años.
RECOMENDACIONES
– Ir donde el ginecólogo periódicamente.
– Realizarse un Papanicolau cada año.
– Evitar golpes en el pecho.
– No automedicarse, sobre todo si se trata de anticonceptivos, ya que éstos deben ser recetados por un médico, luego de un chequeo.
– No fumar.
– Hacer una dieta saludable baja en grasas animal y azúcar.
EXÁMENES
Además de los chequeos ginecológicos, después de los 30 años debe revisar su estado cardiovascular porque los problemas de este tipo inician a los 35 años, dice el doctor, Juan Arnoldo Tijerino, médico internista y miembro del staff de Cuidados Intensivos del Hospital Bertha Calderón.
Presión arterial: En busca de la elevación de la misma para saber si hay problemas.
Revisión de colesterol y los triglicéridos: Conocido médicamente como el perfil lipídico. Este examen debe hacerse a las mujeres que se van acercando a los 40 años.
Examen general de orina: Este examen debe realizarse al menos dos veces al año, para descartar infecciones en las vías urinarias y saber el estado de la salud de riñones, ya que las mujeres sufren infecciones urinarias al menos una vez en su vida.
Mamografía: A mediados de la tercera década hay mayores riesgos de sufrir cáncer de mama. Este examen de rayos X detecta nódulos o calcificaciones que puedan existir en la glándula mamaria. Se hace una biopsia para descartar la existencia de cáncer.