A partir de los 30 años, no puede darse el lujo de dejar a la naturaleza el cuidado del cabello.
La mujer que está en la década de los 30, tiene bien definida su personalidad y no juega con cambios de colores en su cabello. Si no tiene canas y nunca ha usado un tinte, puede aplicarse un tratamiento de colores con brillos traslúcidos. Este último tratamiento no tiene la potencia de otros químicos, por tal motivo es ideal para cabellos opacos; los hay para cada tono (café, oscuro, castaño, rubio, negro).
A esta edad comienzan a aparecer algunas canas que generalmente se ubican en las sienes y se extienden hacia la parte superior del cuero cabelludo. Si este es su caso, no dude en aplicarse un tono de su mismo color de cabello, aconseja Joanell Jackson, estilista en colorimetría de Joanell’s Beauty Salon.
Los rayitos son una buena opción para esta edad. Proporcionan ese toque de luminosidad al rostro, resaltan las facciones y dan un efecto de mayor movimiento al cabello.
Se debe usar corto o por debajo de los hombros. Un cabello largo a esta edad sólo es permitido si está bien cuidado y con un tinte de acuerdo al color de piel.