Colin L. Powell
Lo que observé en Irak me convenció, más que nunca, que nuestra liberación fue en el mejor interés para el pueblo iraquí, el pueblo americano y el mundo.
El Irak que observé fue una sociedad en movimiento, una tierra vibrante con un pueblo fuerte que está experimentando el primer sabor impetuoso de la libertad. Irak ha avanzado mucho desde comienzos de este año, cuando Saddam Hussein mantenía a su pueblo en la pobreza, la ignorancia y el miedo mientras llenaba fosas comunes con sus enemigos. El régimen iraquí todavía estaba derrochando el tesoro de Irak en programas de armas mortales, desafiando 12 años de resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas. Mientras niños morían, Saddam derrochaba dinero en palacios y lujos para él y sus compinches.
Gracias al coraje de nuestros valientes hombres y mujeres en uniforme, y aquéllos de nuestros compañeros de la coalición, todo eso ha cambiado. Saddam se fue. Gracias al arduo trabajo del embajador L. Paul Bremer y la Autoridad Provisional de la Coalición, Irak se está transformando. La evidencia estaba por todas partes. Las calles están revestidas de tiendas que venden periódicos y libros con opiniones de toda índole. Las escuelas y universidades están abiertas, enseñando a los jóvenes iraquíes las habilidades para vivir en libertad y competir en el mundo de la globalización. Los padres están formando Asociaciones de Padres de Familia para apoyar a estas escuelas y asegurarse de tener una voz en el futuro de sus hijos. Los hospitales están funcionando y 95 por ciento de las clínicas de salud están abiertas para proporcionar servicios médicos críticos a los iraquíes de todas las edades.
Sin embargo, lo más importante de todo es que los iraquíes están encaminados hacia un autogobierno democrático. Todas las ciudades principales y más del 85 por ciento de los pueblos tienen Consejos. En Bagdad, asistí a una reunión del concejo municipal que fue notable por su normalidad. Vi a sus miembros hablar sobre lo que a la mayoría de los concejos municipales les preocupa: empleos, educación y medio ambiente. En el ámbito nacional me reuní con un Consejo Gubernamental Iraquí que ha nombrado ministros y está tomando la responsabilidad de la política nacional. De hecho, mientras estaba allá, el nuevo Ministro de Justicia anunció el marco de trabajo legal para un sistema judicial verdaderamente independiente.
El Consejo Gubernamental ha nombrado un gobernador para el Banco Central, quien estará a cargo de introducir la nueva moneda unificada de Irak el mes que viene. También, recientemente ha apoyado nuevas tarifas y está ahora discutiendo reformas de clase mundial para abrir el país a la productiva inversión extranjera. Ahora, el Consejo Gubernamental está enfocándose en el proceso de escribir una constitución democrática para un Irak democrático.
Irak ha avanzado mucho, pero todavía existen serios problemas, comenzando con la seguridad. Comandantes y tropas norteamericanas me dijeron de las muchas amenazas que enfrentan leales rezagados del gobierno anterior que quieren que Irak regrese a los días oscuros de Saddam, criminales que fueron liberados cuando Saddam vació las cárceles y, de forma creciente, terroristas del extranjero que han venido a Irak a abrir un nuevo frente en sus campañas contra el mundo civilizado. Pero nuestros comandantes también me informaron sobre su plan para enfrentar estas amenazas de seguridad y es bastante bueno.
También debemos completar la renovación de la red eléctrica de Irak, sus instalaciones de tratamiento de aguas y sus otras infraestructuras, que fueron derribadas y destruidas durante los años de mal gobierno de Saddam. En este tema también estamos progresando. La generación eléctrica ahora tiene un promedio de 75 por ciento de los niveles que tenía antes de la guerra y esa cifra va en aumento. El servicio telefónico ha sido restaurado a cientos de miles de clientes. Instalaciones de tratamiento de aguas de desperdicio y aguas residuales están en el proceso de ser modernizadas. Pero tomará tiempo y dinero terminar el trabajo.
En verdad, eso es Irak en pocas palabras. Con nuestro apoyo, los iraquíes han hecho grandes progresos, pero tomará tiempo y dinero terminar el trabajo. El presidente Bush le ha pedido al Congreso 20 billones de dólares para ayudar a reconstruir la infraestructura de Irak. El próximo mes, la comunidad internacional se reunirá en Madrid para comprometer asistencia adicional para la reconstrucción de Irak. Con estos fondos, y nuestra continua ayuda, sé que los iraquíes darán grandes pasos en la reconstrucción de su golpeado país.
¿Cuánto tiempo estaremos en Irak? Estaremos en Irak el tiempo que sea necesario para devolverle la responsabilidad completa de gobernar Irak a una administración iraquí capaz y electa democráticamente. Solamente un gobierno electo bajo una constitución democrática puede tomar completa responsabilidad y disfrutar de la total legitimidad a los ojos del pueblo iraquí y del mundo.
Cualquiera que dude de la certeza del curso del presidente Bush en Irak debería estar, como yo estuve, al lado de la fosa común en Halabja, en el norte de Irak. Ese sitio terrible tiene los restos de 5,000 hombres, mujeres y niños inocentes que fueron asesinados con gas por el régimen criminal de Saddam Hussein.
Al pueblo iraquí se le debe permitir que prevenga que semejantes asesinatos masivos vuelvan a suceder. A ellos se les deben dar las herramientas y el apoyo para construir una democracia pacífica y próspera. Ellos se lo merecen. El pueblo americano se lo merece.
El autor es Secretario de Estado de Estados Unidos.