Elízabeth Romero [email protected]
Con quemaduras en los glúteos y espalda fue remitido al Hospital Fernando Vélez Paiz un pequeño de cinco años, tras caer sentado en una porra de frijoles hirvientes.
El pequeño Fernando Hernández tiene quemaduras de segundo grado en un 10 por ciento de su cuerpo, confirmó el director de ese centro asistencial, doctor Julio Flores.
Según el galeno, casos similares de quemaduras de menores por accidentes caseros en este período no se registran con mucha frecuencia.
La tragedia ocurrió en su casa ubicada en Sabana Grande, cuando el pequeño salió al patio en busca de unos pollos, relató su madre Ninette Rojas.
El pequeño halaba de espaldas una pequeña carreta de madera, justamente con dirección al suelo donde había improvisado un fogón para los frijoles.
Lamentablemente nadie reparó que el niño pasaría por ese sitio, donde al perder pie, cayó sentado en la porra hirviente, que al pringarle quemó no sólo sus nalguitas, sino también su espalda.
Ayer, un grupo de madres junto a sus pequeños recibieron una charla de parte de una sicóloga de ese centro asistencial, para una mejor atención de los menores que sufren quemaduras.