María Antonia López M. [email protected]
Johnry Hawkins no tiene precisamente la pinta de ganadero, sino más bien de jugador de béisbol, con una inseparable gorra que solamente se quitó para ser fotografiado, y accedió a ser entrevistado durante una degustación de carne orgánica, un programa recientemente promovido públicamente como una de las nuevas alternativas del sector.
Varias organizaciones están involucradas en el programa de carne orgánica: la Liga de Cooperativas de Estados Unidos (Clusa), el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA), la Comisión Nacional Ganadera de Nicaragua (Conagan) y el matadero Nuevo Carnic, están trabajando muy de cerca con más de 30 productores a cuyas fincas ya se les ha certificado el uso de pasto natural, una de ellas es la manejada por Hawkins.
Este joven ganadero está incursionando en un sistema de producción novedoso en Nicaragua y único en la región, aprovechando que su familia es de tradición ganadera, poseedora de una finca en Matiguás, Matagalpa.
—¿Cuál es la práctica ganadera común que seguían antes de escuchar sobre el manejo de carne orgánica?
—Nosotros nos dedicamos generalmente a la venta de novillos de repasto para los mataderos y la venta de leche. O si no reproducir crías, engordarlas y venderlas.
—La zona de Matiguás es propicia para la ganadería… abundan los pastizales.
—Sí, son grandes, pero tenemos áreas forestales. Porque mi papá tiene mentalidad conservacionista y nosotros no tenemos problemas con el daño del suelo, aunque sabemos que hay otros ganaderos que sí tienen ese problema porque se dedican al despale. Pero sí nos afecta esa actitud. Mi papá es el único que trata de explicar a los demás sobre el daño que se hace.
Tenemos un área conservada desde el tiempo de mi abuelo, porque hicimos una promesa de no tocar nada, ya que eso más adelante nos va servir mucho.
—¿Cómo se dieron cuenta de este asunto de la carne orgánica?
—Mi papá se dio cuenta primeramente, porque un día salió un artículo en LA PRENSA sobre la carne orgánica y entonces nos invitaron a un seminario que se iba a hacer en la finca de Daniel Núñez (dirigente ganadero) y llegamos allí, también una gente de Clusa y empezaron a platicar sobre el nuevo mercado.
Levantaron una lista de los que estaban interesados y me preguntaron por qué no nos integrábamos, mi papá estaba un poquito dudoso, porque no sabíamos cómo iba a ser, si sería muy difícil y le dije que hiciéramos el intento, entonces firmamos y desde entonces nos han estado invitando a las actividades.
—Este asunto de carne orgánica es poco creíble porque no se sabe mucho sobre el tema.
—Sí, ellos nos han dado muchos folletos sobre esto, pero mi papá decía al comienzo sí vale la pena, porque a la larga no sabemos si la inversión va a ser igual a la carne que no es orgánica, no sabemos si las ganancias van a ser iguales o mayores o si los costos van a ser más elevados, por eso estamos en eso, para mí es un proyecto.
—¿Cuánto tiempo tienen de estar en el programa?
—Yo tengo un año y medio desde que se inició.
—¿Qué es lo que ha ido cambiando desde que empezaron?
—Al principio fue bueno, porque Clusa nos estaba asesorando, trajeron unos técnicos de Argentina visitando las fincas y determinar los pastos orgánicos y la factibilidad, pero días después fueron desapareciendo al parecer por problemas financieros. Allí me di cuenta y dije, esto no va a funcionar, pero después parece que lo retomaron Conagan y el IICA y vamos hacia adelante ahorita.
—¿Entonces hubo temor?
—Sí, porque no decían nada, se perdieron y yo no sabía a quién llamar. Yo le decía a mi papá esto no va a funcionar y él me decía que siguiéramos, entonces seguí.
—¿Cuáles fueron los primeros pasos que dieron para iniciar el proceso?
—Teníamos que reunir todo el ganado para seleccionar las vaquillas para que nazcan las crías que serán manejadas en el sistema orgánico, después llamaron a los técnicos. Hace como un mes nos mandaron las resoluciones donde identificaron los problemas y lo que debemos mejorar
—¿Qué problemas les encontraron?
—Dijeron que tengo que llevar un control sobre el nacimiento de las crías y tenemos que componer los alambrados para que el ganado no se cruce, porque eso puede afectarlo.
—Ustedes se imaginaban que tenían esa calidad de pasto o esa calidad de finca para incursionar en la producción orgánica?
—Mi papá sí sabía porque esa finca por lo general la usaba como repasto de vaquillas, y pensamos que es la más adecuada para trabajar en la carne orgánica, ya que tenemos otra (finca), pero es más desorganizada y hay que tener mucho cuidado, entonces mi papá dijo que podía haber mucho desorden, entonces era mejor destinar una finca pequeña de unas 200 manzanas para controlar mejor el vaquillaje porque 35 manzanas están destinadas al bosque.
—¿Cuánto ganado trasladaron para trabajar bajo el sistema orgánico?
—Decidí, seleccionar 50 vaquillas de dos años y medio que todavía no han tenido partos, y para el próximo año tendré unas 15 que van a nacer bajo la condición orgánica y así me voy metiendo en eso.
—¿Y la alimentación cómo la van a manejar?
—Sólo pastos en los potreros que tienen áreas forestales, nada de químicos.
—La ventaja es que en la zona el pasto se mantiene todo el año por la humedad…
—Estamos en la zona de Paiwas, contiguo a Río Blanco, es una zona bastante lluviosa y hay pasto en el verano y en el invierno. No tenemos problemas en la finca que hemos seleccionado, es bastante virgen.
—¿Esas condiciones les implican una reducción en los costos de producción?
—El costo de producción no es muy alto porque no se usa nada de químicos, ni para curarlos, sólo se usan las medicinas naturales. Ellos nos dieron folletos donde se estipulan cosas que podemos usar para bañar el ganado como el neem. Ése es el problema que tenemos porque no debemos usar nada.
—¿Por qué consideran que es un problema?
—Porque en países europeos hay más medicinas hechas de la naturaleza y aquí no hay, nosotros tenemos que estar buscando. Ellos nos dieron una lista de cosas que podemos usar como la zanahoria, el plátano, pero falta más conocimiento sobre ese tema. Necesitamos que nos capaciten más, porque a lo mejor hay medicamentos que podemos traer que cuesten menos.
—Entonces considera que ahora les toca hacer más trabajo…
—Sí, porque si antes cuidábamos una vaca cada ocho días, ahora tiene que ser día de por medio, porque tenemos que estar al tanto de cualquier enfermedad, que estén limpios, que coman bien, hay que dedicarles más tiempo.
—¿Entonces cree que les provocará cansancio?
—Bueno, creo que si gusta el trabajo, no creo que canse. Pero hay que arriesgarse porque a la larga creo que va a ser bueno.
—Pero no saben si tendrán resultados positivos…
—Es que esto no es de ahorita, tres a cuatro años tenemos que esperar los beneficios, porque según dicen un novillo producido en condiciones orgánicas el matadero puede pagar hasta 7,500 córdobas, vamos a ganar un poco mejor pero nos tenemos que dedicar más a ello. Por eso es que hay muchas personas interesadas.
—Se dice que hay mucha perspectiva de la exportación y también en el mercado nacional…
—Creo que estamos comenzando y esto necesita de mucha fe. Yo sé que se necesita dedicación. A veces, me siento incómodo porque no sé si va a funcionar. El otro problema sería que este organismo deje de darnos la asesoría técnica y nos subimos al macho como dicen y más adelante ¿qué hacemos?
—No se sienten seguros…
—Yo al menos no estoy tan seguro, no sé los otros. No tenemos mucha información sobre esto.
—¿Y personalmente no la ha buscado?
—Sí, pero es que no tengo los contactos, pero vamos a ver si podemos encontrar algunas alternativas. Hay cosas que tenemos inciertas.
—Pero por ejemplo el uso de internet…
—Tenemos una limitante, porque si bien tengo una computadora, pero en Matiguás no hay internet, pero voy a ver cómo hago, porque me conviene, pero otros no saben ni cómo se usa. Mi papá es el que me apoya mucho en esto.
—¿Qué dice ahora tu papá, sigue entusiasmado o tiene las dudas todavía?
—El dice: “éste va a ser el futuro para vos, como joven, porque yo ya estoy viejo, y el nuevo rubro de la carne orgánica lo tenés que seguir”.
—¿Qué pasa con el resto de la familia?
—Soy el único que voy a asumir el riesgo, creo que vamos a triunfar. No aspiro nada, porque independientemente de que no funcione el programa yo siempre voy a ver mis vaquillas. Si más adelante me doy cuenta que el procedimiento no es factible en ganancias sigo con la venta al matadero en su fase normal. Este es un proyecto de los tantos que he hecho.
ADMINISTRADOR GANADERO
Johnry Hawkins Machado es oriundo de Matagalpa.
Tiene 34 años de edad.
Es licenciado en Administración de Empresas.
Laboró como gerente de operaciones en el matadero de Nandaime.
Decidió irse a la finca de su padre para trabajar directamente en la actividad ganadera de la familia.
Cómo manejar la finca orgánica
* Para alcanzar un nivel de producción de carne orgánica, toda la finca debe reunir esas mismas condiciones, tanto el tipo de pasto como el suelo. Se deben evitar las mezclas en la misma propiedad. De tal manera que no se puede trabajar dos sistemas de producción donde por un lado el trabajo es totalmente orgánico y el otro se usan químicos, está modalidad es incompatible totalmente.
* Si una finca ha sido tratada con algún tipo de componentes químicos, se hace necesario esperar al menos tres años para que se puedan degradar los residuos.
* Aunque la ventaja que se tiene en Nicaragua es que la mayor parte de las fincas que recibieron una certificación por pasto orgánico están ubicadas en zonas alejadas donde los financiamientos se han reducido y redundado en la disminución del uso de químicos. De tal manera que se pueden ubicar propiedades con más de 15 años de manejo totalmente natural sin uso de fertilizantes.
* Se recomienda que si una propiedad que trabaja bajo la modalidad orgánica está ubicada en un terreno más inferior a otra donde la práctica es del uso de químicos, el ganadero debe realizar algunas labores de aislamiento entre ambas fincas como zanjas, acequias de ocho metros de ancho como mínimo, dependiendo del peligro que represente el nivel de contaminación.
* La carne orgánica se va generando desde antes que nazca el ternero, porque se realiza una selección de la raza cuya vaca debería principalmente estar destinada para la producción de varios cortes y no de leche.
* Una vaca es llevada a una finca en condiciones orgánicas cuando tiene seis meses de gestación, de tal manera que cuando el ternero nazca sea bajo esas nuevas condiciones de manejo.
* Para lograr un pasto natural la reproducción ha sido vegetal artesanal, dado que todavía no se ha logrado introducir la semilla orgánica, y se están haciendo los contactos necesarios para obtenerla.
* También es prohibido el uso de antibióticos, desparasitantes químicos o sintéticos, por ello se prefiere algunos sustitutos naturales de árboles. Aunque lo recomendable es darles una atención preventiva a posibles enfermedades.
* Los productores deben aprender a controlar la alimentación en verano, fecha en que se torna crítico la obtención de pastos frescos, así como el estrés que es causado por la falta de alimentos, lo que a su vez afecta la calidad de la carne.
* Ha sido muy popular el uso de melaza de caña, sin embargo, en este caso los productores deben sembrar la suya en condiciones orgánicas porque si es adquirida de plantaciones industriales los residuos químicos dañarían todo el proceso.