Gerald Hernández [email protected]
La Preselección nicaragüense de béisbol cumplió el sueño de muchos pinoleros radicados en Costa Rica, que añoraban volver a ver a su equipo, sobre todo después de la destacada actuación en los XIV Juegos Panamericanos de Santo Domingo.
“Quería ver a estos majes (los peloteros) porque tengo cinco años viviendo aquí y sólo tengo información de ellos leyendo LA PRENSA, que viene todos los días a San José, a eso de las cinco de la tarde”, dijo Antonio Aguirre, quien fue a buscar a los jugadores hasta el hotel, antes de comenzar la serie.
El Estadio Antonio Escarré se llenó por primera vez en mucho tiempo. Por supuesto, casi en su totalidad de nicaragüenses, que portaban afiches, trompetas, camisas alusivas a la Selección y que después de cada juego invadieron el terreno para pedir autógrafos, tomarse fotos o simplemente estrechar la mano de su jugador preferido.
El leonés Marcos Zamora Larios, quien tiene varios años de vivir en Costa Rica, no se conformó con ir al estadio, también pasó mucho tiempo con los peloteros en el hotel y sirvió de guía para los que deseaban conocer la ciudad, incluso le envió unas guanteletas a Henry Roa.
Los miembros de la Preselección sintieron ese calor humano y cumplieron al ganar sus tres compromisos para satisfacción del cerca de medio millón de paisanos que viven en el vecino país del sur.
EL FOGUEO
Igual que en el plan de entrenamiento para los Panamericanos, este equipo que se prepara para el Mundial, inició su fogueo con un equipo débil.
“La idea es jugar contra rivales de mayor categoría a medida que se acerca el torneo”, indicó Carlos García, presidente de Feniba.
En ese sentido, se tiene previsto recibir próximamente a Panamá para una serie de tres juegos y pagarles la visita una semana antes del Mundial, porque de todas formas se debe pisar el suelo canalero en la ruta a Cuba.
Ya en Cuba, se sostendrán al menos tres juegos frente a equipos del grupo diferente al nuestro, probablemente contra Japón, Estados Unidos y México.