Tropas en Irak viven la mayor aventura

Alberto BarreraReuters Roman, Times, serif»> Tropas en Irak viven la mayor aventura Alberto BarreraReuters SAN SALVADOR.- “Felices vacaciones”, decía en inglés la leyenda pintada en el avión rentado por Estados Unidos que llevó a decenas de soldados salvadoreños desde el exuberante trópico centroamericano al desértico territorio de Irak. El Salvador, Nicaragua y Honduras, una región […]

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Tropas en Irak viven la mayor aventura


Alberto Barrera
Reuters




SAN SALVADOR.- “Felices vacaciones”, decía en inglés la leyenda pintada en el avión rentado por Estados Unidos que llevó a decenas de soldados salvadoreños desde el exuberante trópico centroamericano al desértico territorio de Irak.

El Salvador, Nicaragua y Honduras, una región desangrada por las guerras internas de las décadas pasadas y que destaca en el mapa de la pobreza latinoamericana, enviaron tropas para ayudar en la reconstrucción de Irak.

Los soldados que viajaron -algunos se subían por primera vez en un avión- pensaban que estaban viviendo la mejor aventura de su vida. Pero el argumento se queda corto para algunos políticos y familiares, que a diario leen u oyen noticias sobre ataques o atentados en Irak.

“Nuestros soldados están expuestos a un gran peligro”, dijo Ramón Villeda, dirigente del hondureño Partido Liberal. “Confiamos en que estos regresen próximamente y que nunca el gobierno de Honduras vuelva a prestar soldados para una tarea que se produce en una guerra ilegal”.

Los 845 oficiales y soldados de los tres países centroamericanos integran la brigada “Plus ultra”, comandada por oficiales polacos y españoles para apoyar las labores de reconstrucción tras la invasión lanzada por Estados Unidos y Gran Bretaña para derrocar a Saddam Hussein.

Además de actividades paramédicas, los soldados desactivan minas y realizan funciones de seguridad como parte del contingente liderado por Estados Unidos.

TEMORES POR ATAQUES

Un atentado contra la sede de Naciones Unidas en Bagdad, el 19 de agosto, provocó la muerte del enviado de la ONU en Irak, Sergio Vieira de Mello, y de otras 22 personas.

Diez días después, la explosión de un coche bomba mató a 75 personas, entre ellas un prominente líder chiíta, en las afueras de la principal mezquita de la ciudad sagrada de Najaf, en el peor atentado desde que Estados Unidos asumió el control de Irak.

“Nos ponemos aterrorizadas cuando oímos de esos ataques y los demás”, aseguró entre lágrimas Jazmina López de Corea, esposa del jefe de los oficiales enviados por Nicaragua, teniente coronel Osmán Corea, durante un reciente acto en Managua.

Los gobiernos de El Salvador, Honduras y Nicaragua justificaron su colaboración recordando la ayuda que en el pasado recibió la región en casos de desastres o en las guerras internas.

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