- Sólo faltan dos Rondas para concluir la Negociación del Cafta, pero en los ocho meses que han pasado la Costa Caribe nicaragüense no ha sido tomada en cuenta para ser parte de este acuerdo comercial, por eso
es que las autoridades locales
sostienen que si al final este tratado comercial les perjudica no lo ratificarán y quedarán fuera de él
Gabriel Sánchez Campbell [email protected]
PUERTO CABEZAS, RAAN.— Una hora después que el avión llegó con los periódicos, a Hurtado García le pasaron el suyo. Fue al primero que le dieron un ejemplar y a pesar que eran casi las doce del día, lo abrió y lo leyó sin saber que su entusiasmo inicial se terminaría pronto, al encontrar una nueva noticia que lo hizo reflexionar.
“El Cafta será en Managua”, rezaba el titular del periódico. El hecho le era familiar y no le sorprendió, pero en ese momento sólo pudo recordar lo irónico que suelen ser las cosas, porque a pesar que este evento sería en la capital de la nación a la que pertenecen, al final el Atlántico sigue en las mismas. Simplemente olvidado.
Como máximo representante del Gobierno Regional Autónomo, en la Región del Atlántico Norte de Nicaragua (RAAN) no pudo sentirse menos defraudado por el Gobierno Central a quien desde hace varios meses dice que le insiste en que sean incluidos en las negociaciones del Cafta. Sin embargo hasta hoy no tienen una respuesta concreta de porqué no han sido incluidos, cuenta.
Y lo que le parece extraño es que siendo el Atlántico el 49 por ciento del territorio nacional, siguen sin tener comunicación oficial que les permita determinar la forma como el Cafta podría incidir, para bien o para mal, en el desarrollo económico y social de esa región, sostiene.
“Estamos buscando convencer al Gobierno Central para que se nos incluya en la coordinación, para integrarnos como nación y que salgan todos beneficiados con la negociación”, expresa.
Pero eso no parece importarle a García, porque al final dice que si no los toman en cuenta en el proceso de negociación y el tratado les perjudica, lo que harán en esa parte del Atlántico es simple y llanamente no ratificar nada.
“Si nosotros decimos que sí, los comunitarios dicen que sí y, si nosotros decimos que no, los comunitarios dicen que no. Entonces más vale que estemos integrados porque si no podríamos decir que no”, declaró.
Lo que habría que analizar es si la Ley de Autonomía de la Costa Atlántica les permite hacer esto.
García dice que sí, pero según el diputado Wálmaro Gutierrez, los acuerdos comerciales de este tipo están por encima de la Ley de Autonomía, pero dijo estar consciente de que el Caribe está relegado en estas negociaciones.
Para Gutiérrez el hecho de que todavía no haya consenso en esa parte del país, podría ser un elemento importante para seguir respaldando una moratoria para la entrada en vigencia de este acuerdo comercial.
“Vemos que este tratado sigue sin consenso. Y para la región del Atlántico hay que tomar en cuenta que se debe proteger la biodiversidad, el tema forestal, porque preocupa la forma como el tema de la propiedad intelectual se puede prestar para que se apropien de los recursos que se cuentan en ese lugar”, manifestó.
La RAAN posee un alto potencial de recursos naturales: forestales, marinos, ecoturísticos, suelos para la agricultura y la minería. Una planificación adecuada del uso y aprovechamiento de estos recursos y la apertura de fuentes financieras así como la transformación y comercialización de estos productos serán condiciones necesarias para lograr cambios sustanciales en el desarrollo de la región, según sostienen sus autoridades.
SÓLO LA RAAS
Según Mario Arana, ministro de Fomento, Industria y Comercio, el tema del Cafta ha sido sólo abordado en la Región Autónoma del Atlántico Sur (RAAS) que incluye Bluefields, pero en la RAAN no, pero afirma que la negociación del Cafta en sus principales rubros, son de suma prioridad en el tema de acceso que podrían gozar al mercado norteamericano.
“El tema de pesca es de primer orden en el asunto de acceso a mercado y diría que a esta altura lo que es la pesca de camarón, langosta y pescado mismo, quedaría con libres ingresos a Estados Unidos y esa es una actividad de la Costa”, dijo.
Pero además del tema de pesca, el tema forestal es otro foco importante en medio de la discusión de este Tratado de Libre Comercio (TLC). Arana explica que han visto cómo ordenar la tierra del Estado para ver cómo se explota de forma sostenible la madera que hay en ese lugar.
El Ministro dijo que formalmente no se ha tenido ninguna solicitud para que se incluyan sus posiciones y puntos de vista de manera formal. Pero están prestos a cualquier planteamiento y solicitudes que se hagan. “De parte mía hay total apertura, lo que habría que pedir es que ellos se organicen”.
EMPRESARIOS DE MANAGUA “APESARADOS”
Roberto Brenes, gerente general de la Asociación de Productores de Productos No Tradicionales (Apenn), el hecho que la Costa Atlántica no esté incluida en las negociaciones del Cafta es una debilidad de Nicaragua.
Lo que habría que hacer es defender lo intereses que tiene esa zona, para que en la negociación se logren buenos resultados y que los sectores de pesca, mina y la parte forestal, que es a lo que principalmente se dedican los habitantes de esa región, se vean beneficiados con el Cafta.
Destacó que lo positivo para el futuro con el Cafta será que en esta región se reactivarán algunos proyectos como la rehabilitación de los puertos, vendrá cooperación e inversión para que ellos también puedan exportar a Estados Unidos sin problemas.
Según Anastasio Somarriba, presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, si bien es cierto en las negociaciones del Cafta, la Costa Atlántica no se ha incluido de forma beligerante, cree que el Gobierno está defendiendo los intereses de esa región.
“Creo que para el futuro todos los aspectos negativos que han influenciado para que esta región se excluya, se están terminando y eso es bueno para lograr todo el desarrollo de la nación”, expresó.