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“Soy adicta al trabajo”

Esta es la tercera ocasión en que Regina Vargo está en Nicaragua. Tiene 30 años de trabajar para el gobierno estadounidense, al que representa desde enero en la búsqueda de un acuerdo comercial con los cinco países de Centroamérica. Le gusta cocinar, la jardinería y es madre de dos gemelas de 23 años; tiene ascendencia […]

  • Esta es la tercera ocasión en que Regina Vargo está en Nicaragua. Tiene 30 años de trabajar para el gobierno estadounidense, al que representa desde enero en la búsqueda de un acuerdo comercial con los cinco países de Centroamérica. Le gusta cocinar, la jardinería y es madre de dos gemelas de 23 años; tiene ascendencia húngara y su esposo rusa, aspectos que poco se conocen de este personaje

Gustavo Ortega Campos [email protected]

Varias semanas tuvieron que pasar para organizar la conversación vía telefónica con Regina Vargo, la mujer que representa a Estados Unidos en las negociaciones de un acuerdo comercial con Centroamérica. Pero al fin se logró, a tan sólo tres días de su arribo a Nicaragua donde permanecerá hasta este viernes.

Se tuvieron que cumplir todos los requisitos previos para lograrlo, incluso la advertencia de no ahondar mucho en temas personales, lo que al final, para sorpresa del personal de la Embajada de Estados Unidos, donde se realizó la plática, sí fue posible.

Preparados de antemano, “speaker” (alta voz) listo y con las preguntas por escrito y revisadas de previo, Vargo, a quien muchas personas la asocian con Linda Carter, actriz que protagonizaba la serie televisiva la Mujer Maravilla en los años 1970, se mostró amena, risueña y muy elocuente.

– Quisiera conocer sus impresiones de Centroamérica como región. Por ejemplo, ¿cómo ve usted el prospecto de éxito de esta región?

Bueno, creo que depende de lo que usted llama éxito sobre todo, pero creo que en términos de esta negociación, veo que la región ha tenido tantos levantamientos, que ha hecho un gran esfuerzo en reformarse ahora y ve el comercio como una parte muy importante de su desarrollo, y creo que los prospectos para que nosotros logremos un acuerdo aquí que funcionará para todas las partes involucradas son bastante fuertes.

– Durante su estadía en los otros cuatro países centroamericanos, ¿cuáles consideró que eran sus mayores fuerzas y debilidades?

Bueno, ya que quiero regresar y visitar esos países de nuevo, no sé si quiero contestar esa pregunta (risas). Sí creo, sin embargo, yo diría que tengo más aprecio no sólo de las cosas que unen a la región, sino además por la riqueza de la diversidad de cada uno de los países. Tengo una mejor idea en mi propia mente de la identidad única y los retos específicos de cada país.

– ¿Qué ha oído de Nicaragua? ¿cuál fue su primera impresión sobre este país?

Esta será mi tercera visita a Nicaragua y estoy contenta de regresar. Mis impresiones de mis viajes a Nicaragua han sido memorables por muchas razones, realmente. Mi primer viaje fue en marzo de 1996 cuando viajé con quien era el Secretario del Comercio en ese entonces, Ron Brown, que fue una semana antes de que él muriera. Y recuerdo tan bien nuestras impresiones del país en ese momento y de los retos que enfrentaban en la reconstrucción y cuánto él quería ayudar en ese proceso. Mi segundo viaje a Nicaragua fue hace dos años. Fue después de 11 de septiembre del 2001. Teníamos una reunión viceministerial del ALCA en Managua y tú sabes que era un tiempo de mucha prueba para nosotros, un tiempo muy emocional y en esa reunión en particular los países del hemisferio pasaron una resolución para mostrar su solidaridad con Estados Unidos, y fue el boliviano, digo el viceministro nicaragüense, quien jugó un rol muy importante en eso, fue un momento muy emocional.

– ¿Qué percibe de Nicaragua entonces?

Siempre pienso en Nicaragua como en una etapa de construcción y espero que cuando lleguemos para la próxima ronda que podamos continuar, y estoy segura de que podemos construir este acuerdo entre nosotros.

– Si no le importa, me gustaría que hablemos de usted. ¿Cómo se caracteriza usted como negociadora?

Yo creo… lo que espero es que yo como negociadora sea una persona que resuelva problemas. Creo que es importante ver los temas que están en la mesa y verlos a través de los ojos de ambas partes y tratar de buscar una solución que funcione para todos. Algunos pueden decir que soy una negociadora dura, no sé, pero lo que sí voy a decir es que trato de ser una negociadora franca, trato de ser clara sobre lo que yo veo como mis necesidades e intereses, e invito a la contraparte a hacer lo mismo, para que juntos podamos avanzar.

– ¿Cómo se relaja después de las negociaciones? ¿tiene un pasatiempo favorito? ¿algo en particular que le gusta hacer?

Bueno, supongo que tengo dos: uno es cocinar, y tengo mi teoría personal de que las personas que se involucran en actividades internacionales lo hacen en parte por que les encanta viajar y probar su comida.

La segunda es jardinería. Lo encuentro muy relajante estar afuera, y las personas que son burócratas frecuentemente dicen que toma mucho tiempo ver los beneficios de lo que uno está haciendo, así que es muy gratificante saber que en el jardín, cuando siembras algo, tu esperas que salga, y va a salir en el lugar donde lo pusiste, en un promedio de tiempo en el cual tú esperas que lo haga. Me da gran placer la jardinería, porque puedo apreciar sus resultados.

– ¿Tiene una flor favorita?

Ummm… creo que esa está más difícil. Creo que probablemente tengo una planta favorita, que es la bouganvillea. Desafortunadamente, no crecen en el área de Washington.

– ¿Por el clima?

Es muy caliente y húmedo.

– ¿Cómo se decidió por una carrera en el gobierno?

Para serte honesta, primero fui a la universidad buscando una carrera en el ámbito internacional y terminé trabajando para el gobierno porque me recibí durante una recesión y el sector privado no estaba contratando y el gobierno sí. Pero la verdadera pregunta es por qué me quedé en el gobierno por más de treinta años. Y eso es porque creo que hay un gran nivel de satisfacción personal al trabajar en algo que es parte de una ecuación más grande… Tratando de tomar una parte de un reto importante y avanzarlo, y creo bastante en el comercio como un manera de desarrollarse económicamente y como una manera de ayudar a fortalecer la democracia.

– ¿Cómo una mujer joven, usted se vio en una posición del gobierno eventualmente o realmente buscaba otra cosa?

Comencé por no sé qué razón pensando que quería hacer algo con finanzas internacionales, en el sector privado y descubrí que lo que realmente disfrutaba eran los temas de comercio y agricultura y temas de producción, y como dije, realmente me identifiqué con los objetivos del gobierno en tratar de avanzar el comercio de una manera liberalizadora que promoviera el crecimiento económico.

– Hablando del Cafta, ¿cuál ha sido la tensión más grande durante las negociaciones en este año?

No sé exactamente qué es lo que quiere decir por la palabra “tensiones”, pero yo diría que un notable elemento de este acuerdo es el interés y escrutinio del público y la prensa, particularmente en Centroamérica y los negociadores, yo y los otros negociadores, todos tienen que lidiar con cómo le explicamos a las personas sobre el proceso de construcción a medida que nos movemos de ronda a ronda.

– El jefe negociador nicaragüense, Carlos Sequeira, mencionó que en una de las rondas los negociadores llegaron al punto de golpear la mesa…

Bueno, no quiero contradecir a Carlos, pero eso… golpear la mesa, sería una manera de hacer énfasis, pero no por enojo.

– ¿Cuál es su opinión del rol que han jugado los negociadores centroamericanos?

Creo que han sido buenos voceros de los intereses de sus países. Creo que han jugado un rol constructivo y que aunque hemos tenido nuestras diferencias en algunas áreas claves de las negociaciones, siento que, debajo de todo eso, tenemos un propósito en común y que hay, si la negociación sale bien, creo que hay a lo largo de las negociaciones se ha desarrollado el trabajo en equipo y diría que el equipo nicaragüense, particularmente Carlos, hace un buen trabajo expresándose tanto en la mesa de negociaciones como ante el público.

– ¿Después del Cafta cuál será el próximo tema de prioridad en su camino?

Bueno, antes que nada, tras concluir el acuerdo tiene que pasar un buen tiempo preparando los paquetes para la implementación que se requiere de nosotros para poner ante el Congreso y de forma activa vender este acuerdo al público y al Congreso. Así que mi trabajo con el Cafta no termina en la mesa de negociaciones, será un proceso continuo. Además, inmediatamente, en enero, tendré que enfocarme en la República Dominicana, ya que estamos tratando de hacer una negociación rápida con ellos de tal forma que puedan ser parte de este tratado del Cafta. Más ampliamente, por supuesto el ALCA sigue siendo el objetivo número uno para la región, pero en algún momento tendremos que evaluar si hay espacio para más esfuerzos bilaterales a medida que trabajamos para concluir con eso.

– Usted ve al gobierno de Estados Unidos aprobando el Cafta ahora mismo, si ellos tuvieran que votar hoy, ¿cómo cree usted que saldría el Cafta?

La dificultad, y diría esto hasta del congreso nicaragüense, es que no pueden dar un cheque en blanco, así que tenemos que juntar todas las piezas para que la gente pueda ver lo que les estamos poniendo delante. Creo que nuestro Congreso, de manera amplia, mira a esta región de forma favorable, esa es una de las razones por las cuales se estableció el programa ICC, la Iniciativa de la Cuenca del Caribe y la acaban de renovar. En primer lugar tenemos un interés en la región, pero mirarán este acuerdo con mucho cuidado para asegurarse que también tenga un buen sentido comercial y nos han pedido que trabajemos fuerte en los asuntos laborales para asegurarnos que estos acuerdos sirvan para fomentar una continua mejoría en las condiciones laborales en la región y no de lo que algunos están preocupados que va a crear condiciones de competencia para bajar estándares laborales.

– ¿Qué podemos esperar de esta Séptima Ronda aquí en Managua?

Creo que vamos a continuar logrando un progreso. No sé si vamos a estar en un punto como para hacer un gran avance, pero sí espero que logremos enfocarnos en los temas y pienso que todos los negociadores tendrán sus ojos puestos en el hecho que Robert Zoellick (su jefe) va a viajar a la región después de esta ronda. No espero que los ministros se metan en los detalles de las negociaciones, pero sí creo que probablemente querrán tener discusiones políticas francas entre ellos.

– Como usted sabe, la agricultura es uno de los temas calientes para las negociaciones en Nicaragua. ¿Qué propuesta específica trae Estados Unidos referente al acceso a mercados?

Ya hemos puesto varias propuestas sobre la mesa para los tipos de paquetes que nos gustaría ver y de lo que sentimos que podemos hacer en ese contexto, pero pienso que hay temas aún abiertos hasta ahora, si esto… los tiempos de fin de protección, o como van a funcionar los marcos que espero que podamos llegar a un acuerdo sobre eso. En algunos momentos ni siquiera es fácil de ver lo lejos que estamos. Hemos pospuesto algunos temas, pero es hora que los volvamos a ver de forma más concreta.

Adicta al trabajo y sus gemelas

– Me gustaría hacerle algunas preguntas que no se refieren al Cafta. ¿Cómo diría que es su personalidad? ¿es fácil llevarse con usted? ¿es una adicta al trabajo?

Sí, soy una adicta al trabajo. Mencioné que tenía dos hijas, gemelas.

– Sabíamos que tenía hijos, pero no sabíamos que eran gemelas.

Cuando mi marido llamó a mi hermano para decirle que eran gemelas, él dijo “Siempre logró más de lo que se propuso”.

¿Cómo hace tiempo entre su horario profesional que demanda tanto tiempo y el tiempo dedicado a su familia?

En este momento es principalmente a través de un esposo comprensivo. Mis hijas tienen 23 años y realmente no me comprometí a una agenda de viaje que demandara tanto, hasta que ellas se fueron de la casa y se fueron la universidad. Los celulares ayudan mucho (risas).

– ¿Cómo se llaman?

Alexandra y Natalia, por la ascendencia rusa de mi marido, ya que nunca iban a tener la oportunidad de ver a su abuela en Rusia.

– ¿Qué estudian?

Una estudió negocios y la otra arte y fotografía, pero quiere ser abogada.

– ¿Vargo es un nombre ruso o un derivado de un nombre ruso?

La verdad es que lo ruso viene de la madre de mi marido, Vargo es del lado de mi padre y es húngaro.

– ¿Cómo se ve en veinte años? ¿qué estará haciendo?

Disfrutando de los nietos, espero.

– Pero, no tiene ninguno aún.

No, aún no.

– ¿Encuentra satisfactorio su trabajo?

Mi trabajo es alegre.

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