María Alejandra Morales, consultora del programa BellSouth Pro Niño. (LA PRENSA/ A. HULS)

BellSouth Pro Niño con buenos resultados

Moisés Martínez [email protected] “Vení a la escuela para que aprendás”. Este pequeño testimonio de una niña vendedora de tortillas es sólo uno de decenas de historias que recogió la consultora argentina María Alejandra Morales, al evaluar los resultados del programa BellSouth Pro Niño en Nicaragua. Este programa, que promueve la educación primaria para niños trabajadores […]

Moisés Martínez [email protected]

“Vení a la escuela para que aprendás”. Este pequeño testimonio de una niña vendedora de tortillas es sólo uno de decenas de historias que recogió la consultora argentina María Alejandra Morales, al evaluar los resultados del programa BellSouth Pro Niño en Nicaragua.

Este programa, que promueve la educación primaria para niños trabajadores entre las edades de siete a 14 años, es implementado por BellSouth en los diez países latinoamericanos, en los que la empresa tiene presencia.

En total son más de ocho mil niños que se han beneficiado con este proyecto, de los cuales 555 son nicaragüenses, originarios de Managua, Chinandega, León, Masaya y Granada.

“El objetivo es que estos niños trabajadores permanezcan en la escuela, ya sea que continúen trabajando o dejen de hacerlo. Para esto BellSouth proporciona los fondos y una ONG (Organismo No Gubernamental), en el caso de Nicaragua, Save the Children U.S.A., ejecuta los proyectos en beneficio de la niñez”, explicó Morales.

Añadió que a los niños se les proporciona los útiles escolares y las vestimentas para que realicen las tareas básicas encomendadas por los maestros y además, el plan contempla también la capacitación de los niños en otras ramas como la computación.

ALTA RETENCIÓN ESCOLAR

“Los resultados del programa han sido excelentes y han superado nuestras expectativas. Tenemos un promedio de retención de los niños de un 98 por ciento, cuando normalmente un 50 por ciento de niños trabajadores abandonan la escuela. Además, un 85 por ciento promovieron de grado, mientras que normalmente los niños trabajadores repiten hasta dos o tres grados en sus estudios”, explicó Morales.

Además, Morales mencionó que los niños beneficiados por el programa Pro Niño han logrado mejorar su misma presentación personal y conseguido un mayor involucramiento de sus padres en su educación.

“Los padres de familia tienen mayor conciencia del valor de la escolaridad, tomando en cuenta que son ellos los que los levantan para ir a la escuela y los que los ayudan para hacer las tareas”, agregó.

Enfatizó que los excelentes resultados del programa se deben al alto grado de coordinación entre Save the Children U.S.A., el Ministerio de Educación y los padres de familia de los niños trabajadores.

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