- Definitivamente que la vida cambió para Néstor Herrera Obando desde el pasado 8 de agosto, cuando su esposa Tania Silva Reyes, de 22 años, fue asesinada brutalmente de varias cuchilladas en residencial Altamira y él pasó a ser uno de los principales sospechosos
Lillyam Alvarado M. [email protected]
Sentado en el porche de la casa de su padres, en el barrio Larreynaga, Néstor Herrera Obando aceptó entrevistarse con LA PRENSA y hablar ampliamente del proceso de investigación, de lo que llama persecución e intimidación policial, de su relación con su esposa, del lugar donde hubiera querido sepultarla, de los proyectos que tenían como pareja y su “divorcio” con la familia de su mujer.
El ex juez suplente del Juzgado Séptimo Local del Crimen está consciente que la Policía lo tiene dentro del círculo de sospechosos, y considera que hay mucha desinformación por parte de la institución.
Conociendo perfectamente lo que le ley le faculta, Herrera se pregunta por qué la Policía no le abre un proceso si está como sospechoso, en vez de “intentar desacreditarlo y desprestigiarlo”.
“Moralmente estoy destruido por la muerte de mi esposa, ni siquiera he podido sentarme a decir aquí está enterrada mi esposa, y voy a componer esto o lo otro”.
– ¿Usted sigue siendo el interventor de la Mayco?
“Sí, pero por el perfil que las cosas han tomado, no creo que esa gente pueda mantenerme por más de 15 días, si esto no llega a un esclarecimiento, porque esto ha afectado a la empresa, que podría perder clientela producto de la investigación”.
– ¿Ha visitado la tumba de su esposa?
“He ido dos veces, pero realmente no me he sentido muy bien. Quiero ir con mis amistades, hacerle un rezo y llevarle rosas que a ella tanto le gustaban, pero no he estado preparado sicológicamente y emocionalmente para eso”.
– ¿Usted sabe en qué consiste la prueba enviada a Costa Rica?
“No sé en qué consiste y realmente, tanto el comisionado Julio González, como los medios, han hecho una alharaca al respecto. Yo como juez sé que no se practican pruebas de ADN. Sé que sólo la UCA las practica, pero que no tienen el reconocimiento para tomarlas como prueba. Yo me refería a exámenes de uñas y de pelo y cosas así, pero no he dicho que sea de mi ropa”.
“Ha habido una desinformación. La Policía no se ha tomado la molestia de entregarme el dictamen y decirme realmente de cuántas puñaladas murió mi esposa, pero cuando se da una mala interpretación de mis declaraciones allí si salen y lo aclaran, como queriendo hacerme quedar como mentiroso y ellos como las personas claras y transparentes, cuando no lo han sido. Ellos me deben informar como establece el código, en calidad de ofendido o en calidad de procesado”.
– ¿Si conoce cuáles son sus derechos, por qué no los hace prevalecer?
“No quiero que algunas medidas legales que puedo ejercer se quieran ver como una cortina de humo que quiero tirar para entorpecer la investigación. Si se van a tomar su tiempo, que lo hagan, pero tienen la obligación de exonerarme de culpa, porque no he tenido nada que ver con eso”.
– ¿Qué tipo de prenda es la que tiene la Policía?
La ropa que yo vestía ese día íntegramente me la quitaron todita, desde la prenda íntima de vestir más pequeña hasta lo último”.
– ¿Ha logrado sospechar de alguien?
“No puedo ser irresponsable en mencionar a determinada persona, ni hacer determinada aseveración, pero sí tengo mis dudas y mis ideas, y cuando la Policía dé su dictamen, yo las voy a poner en conocimiento”.
– ¿Qué pasa con su casa en Altamira?
“A mí me la entregaron el 10 de agosto, la recibí, me hicieron un inventario de las cosas que me entregaron; la tengo desocupada”.
– ¿Después del crimen dónde ha permanecido?
“Aquí, en la casa de mi mamá”.
– ¿Cuándo regresa su casa?
“Ahorita no sería lo más propicio, porque la condición económica mía no es la más apropiada. Estoy teniendo gastos allá y aquí, pago servicios aunque no esté consumiendo y sólo estoy teniendo una entrada económica cuando estoy acostumbrado a tener hasta seis entradas. Además de lo emocional. No estoy preparado emocionalmente de pasarme para allá”.
– ¿Cómo está la relación con la familia de su esposa?
“Yo por lo menos el día del crimen hablé con mi cuñada para los arreglos, pero hubo desinformación; a mis amigos les dijeron que el entierro era a las dos y lo hicieron a las 10 y media, pero alguien de la familia de ellos me llamó y me dijo: ahorita vamos saliendo al entierro, yo me movilicé en un vehículo y llegué exactamente a la hora en que la iban a enterrar, y vi una apatía, todos se alejaron de mí. No estoy dispuesto en que familiares me hagan desplante y desprecio, simplemente los entiendo, sé cómo se deben sentir emocionalmente, como me siento yo. Cuando la Policía dé un dictamen nos vamos a sentar y limar asperezas, por el momento mientras la duda exista no es lo más prudente”.
– ¿Siente que ellos sospechan de usted?
“He visto las declaraciones de mi suegra y creo que en ningún momento han dicho que sea yo, quizás algún cliente al que yo le haya hecho un caso, por allí lo veo yo. Mientras la Policía no concluya las investigaciones y diga con un perfil definitivo creo que sería friccionante la relación entre ellos y yo”.
– ¿En qué quedó el seguro?
“No he ido a ver eso, realmente lo que inicialmente quiero es que la situación quede clara”.
– ¿Usted era el beneficiario?
“Sí, así era”.
– ¿De cuánto era el monto asegurado?
“Realmente no te puedo decir, porque no sé mucho de seguros, no me he asesorado y no conozco mucho de seguros, mi materia es lo penal, ni he consultado, ni siquiera he sacado el contrato porque no me siento preparado emocionalmente para eso”.
– El padre de Tania, William Silva, ¿aún está en la DAJ?
“Realmente eso sólo la Policía lo puede decir, porque realmente todo lo que digo de la Policía, lo mal interpreta y lo manipula”.
– ¿Y del vínculo con el narcotráfico?
“De eso no quisiera opinar porque eso traería más fricciones con los familiares de ella, y fueron cosas (defenderlo a su suegro en un caso de narcotráfico) que yo hice por ayudar a ella que era mi mujer. Y ahora que está así (muerta) pues ni siquiera merece dar una opinión, si no voy a dar una opinión a favor pues tampoco debe ser en contra”.
– ¿Usted tenía muchos ingresos?
“Sí, uno como juez brinda cierta asesoría a otros abogados. Yo asesoraba al equipo de abogados de Alex Centeno Roque y así casos específicos que yo llevaba y que ahora no los tengo”.
– ¿La relación con una hija de Alex Centeno era amorosa?
“No. Era de trabajo, de tutorías, incluso se hacían en mi casa en compañía de mi esposa”.
– ¿Cómo se explica que los perros no hayan actuado?
“Mira, decir que alguien los tuvo que encerrar, pues tuvo que ser obligatoriamente ella, porque control sobre esos perros sólo yo y ella teníamos”.
– ¿Y tuvo que entrar alguien conocido?
“Sí, además había dos portones que normalmente se mantenían enllavados”.