- Real Madrid 7
Valladolid 2
EFE
MADRID.- Raúl, Zidane y Ronaldo pusieron lustre y brillo con sus bellos tantos a una sencilla goleada 7-2 del Real Madrid, que obtuvo prácticamente “al paso”, sin dar la sensación de verse obligado a forzar la máquina para superar a un Valladolid que causó una pobre sensación.
El delantero madrileño salió airoso en Elche con la selección del extraño debate que se abrió las semanas pasadas, y tres días después volvió a demostrar que, se diga lo que se diga, está siempre ahí, con la caña puesta y con lujo en sus botas.
Marcó un primer gol con el talón en una posición más que complicada para rematar el envío de Luis Figo, y se fabricó un segundo de bandera, ya que bajó con el pecho el centro de Roberto Carlos y tuvo la precisión y sangre fría para superar por alto y con suavidad al meta argentino Albano Bizarri.
El tercero fue para la galería, al aprovechar un rechace del arquero, dribrarle, colocarse el balón en la línea e introducirlo de tacón.
Sus dos goles iniciales cerraron el partido que había abierto el ex madridista Julio César con una acción de mala fortuna, al desviar hacia su meta un disparo de Ronaldo. El central brasileño había asegurado que si marcaba no lo iba a celebrar porque le habían tratado siempre bien en la casa blanca, pero lo hizo en su propia portería.
Zidane, al inicio del segundo período, redondeó el encuentro con un tanto de esos que justifican el precio de una entrada. Beckham mandó un medido centro casi desde el centro del campo y el francés, en plena carrera, enganchó una impresionante volea cruzada que superó por bajo a Bizarri.
Ronaldo, que estrenaba en el Bernabéu su dorsal “9”, también quiso unirse a la fiesta cuando el choque enfocaba la recta final. El meta del conjunto vallisoletano le había parado un par de buenas acciones, pero en la del minuto 70 no pudo hacer nada, porque el brasileño, tras recibir en profundidad de Beckham y recortar de manera preciosa a un defensa, marcó con un preciso zurdazo colocado junto al poste.
No necesitó el Real Madrid de Carlos Queiroz mucho más ni mucho menos, porque el Valladolid apenas le buscó las cosquillas, y eso que estaba claro que cuando se lo propusiera iba a llegar sin problemas ante Iker Casillas.