Aspecto de los grupos de estudiantes de Los Quinchos, al momento de recibir clases en los cursos alternativos. (LA PRENSA/ L. VARGAS)

Acariciando el sueño del saber en Los Quinchos y Las Yaoscas

En este centro de rehabilitación, menores y adolescentes abandonaron la vagancia, el licor y la pega, para cambiar sus vidas. Aquí reciben educación, recreación y entretenimiento. Ahora participan en la Escuela Paralela Alternativa, para profundizar sus conocimientos Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected] Unos 280 jóvenes fortalecen sus conocimientos en matemáticas, historia, geografía y español, al integrarse […]

  • En este centro de rehabilitación, menores y adolescentes abandonaron la vagancia, el licor y la pega, para cambiar sus vidas. Aquí reciben educación, recreación y entretenimiento. Ahora
    participan en la Escuela Paralela Alternativa, para profundizar sus conocimientos

Lucía Vargas C.CORRESPONSAL/ [email protected]

Unos 280 jóvenes fortalecen sus conocimientos en matemáticas, historia, geografía y español, al integrarse a una forma avanzada de formación que ofrecen en el Centro Los Quinchos, informó su directora Zelinda Roccia.

Los Quinchos es un centro de rehabilitación ubicado en San Marcos, Carazo. Roccia explicó que la idea de ofrecer esta nueva alternativa a sus muchachos era como un sueño que desde hace muchos años acariciaba sin que hasta hace poco se pudiera lograr, tras señalar que se han visto resultados exitosos, en cuanto al rendimiento académico de los estudiantes.

Según Rocía, la educación en Nicaragua es muy monótona, al extremo que la relación que el maestro mantiene con el grupo de alumnos de su clase se limita a escribir en la pizarra, mientras los estudiantes copian, pero no hay dinámicas de estudio, no existe una forma de motivar al alumno para que aprenda otras culturas y otros continentes, señaló.

HERRAMIENTAS ACADÉMICAS Y MORALES

Explicó que a partir de esas limitantes fue que decidió impulsar la “Escuela Paralela Alternativa,” los días lunes, miércoles y viernes de 2:30 de la tarde a 5:00, donde Los Quinchos y Las Yaoskas participan, con la meta de darles herramientas académicas y morales fuertes, para su futuro.

“Nuestros niños y jóvenes desarrollaron mucha imaginación en la calle, mientras buscaban formas de defenderse y es esa inteligencia que quiero aprovechar en algo positivo”, dijo Roccia, al tratar de explicar que estas clases, si se manejan con profesionalismo e interés por parte de los maestros que participan, dejarán grandes resultados en los pequeños.

En el proyecto participan 280 muchachos de cuarto a quinto año de secundaria, mientras se planea dar cobertura al resto de niños para el año próximo. La directora explico que estos cursos están a cargo de alumnos de quinto año de las carreras de Matemáticas, Español, Historia y Geografía, de la UNAN.

DESARROLLAR POTENCIAL

Para Zelinda Roccia, toda la fantasía y ganas de aprender que tiene un alumno se transforman en una gran frustración porque no les enseñan a hablar, a exponer y desarrollar ese potencial que cada niño y adolescente tiene por naturaleza. Dijo que sólo el hecho de que en cada aula haya 50 alumnos es un drama para la educación nicaragüense.

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