- Una redactora de LA PRENSA describe la ya famosa habitación número 24 del motel Villa Amor
Lillyam Alvarado M. [email protected]
Una pequeña sala con tres sillones color rojo quemado, que armonizan con las cortinas de dos ventanas estilo francés, y su respectiva mesa de centro está ubicada estratégicamente en una esquina de la cómoda habitación número 24, decorada ligeramente por tres cuadros de pintura sin más valor que el marco que las adorna.
El aire acondicionado tipo split ahuyenta el bochorno de Managua y una lámpara regula la cantidad de luz que le apetece al cliente.
En frente, un televisor para ver cualquier programa o bien el infaltable video pornográfico. Más al centro está una máquina, conocida como “silla araña”, donde la pareja puede experimentar posiciones diferentes, dependiendo de la creatividad. Además cuentan con la ayuda de un manual instructivo.
Dos amplios espejos, ubicados uno frente a la máquina y el otro al lado derecho de la cama, que ocupa el espacio principal y está acompañada de dos mesitas de noche.
El baño tiene un acabado con fina cerámica color rojo vino, el cliente puede disfrutar de un baño con agua fría o caliente. Una puerta corrediza lo separa del inodoro blanco con su respectivo ambientador.
La habitación cuenta además con una carta menú para ordenar a través del teléfono desde un jugo, una cerveza o finas bebidas hasta variados servicios de comida.
Eso esencialmente es lo que ofrecen por 225 córdobas las suites del Motel Villa Amor, escenario de las orgías sexuales que practicaba el misterioso “José” con adolescentes, desde hace varios meses.
Según las declaraciones de las afectadas, las habitaciones 24 y la 25, ubicadas junto a la gerencia del motel, y las más ofertadas por los conserjes, supuestamente eran las preferidas por “José”.
La privacidad, fina atención, comodidad, higiene y calidad de las películas que ofrece el motel al parecer favorecían a “José” en sus continuas visitas, pero fueron interrumpidas abruptamente el pasado 4 de septiembre por un operativo policial que ha dejado al descubierto el abuso sexual contra adolescentes.