- Misterioso donante aportó 700 mil dólares para “los gastos operativos, estipendio mensual de las tropas y seguro de vida”
Jorge Loáisiga Mayorga [email protected]
La póliza del seguro que contrató el Ejército de Nicaragua por 233 mil 240 dólares, con el Instituto Nicaragüense de Seguros y Reaseguros (Iniser), sólo cubre la vida de nueve de los 115 soldados nicaragüenses que viajaron a Irak en “misión humanitaria”.
“El número máximo de vidas que cubre esta póliza es de nueve”, por un año, dice textualmente la póliza del seguro de los militares.
Así lo revela la documentación que envió el pasado lunes, a las cuatro de la tarde, la ministra de Defensa por la Ley, María Auxiliadora Cuadra, a la Contraloría General de la República (CGR), en cumplimiento de un requerimiento que hizo la entidad de control al Ministerio de Defensa.
Según los documentos enviados por Cuadra, el valor total de la póliza de seguro para cubrir la vida de los soldados nicaragüenses es de 233 mil 240 dólares, de los cuales se pagaron un poco más de 164 mil, quedando un saldo pendiente superior a los 68 mil dólares.
En la documentación, que está siendo analizada por la Dirección Jurídica de la Contraloría, está establecido que la póliza del seguro fue contratada directamente por el Ejército de Nicaragua, institución identificada como “el contratante”.
El Jefe del Ejército, General Javier Carrión, declaró en agosto pasado que el monto de los seguros sería de aproximadamente 40 mil dólares.
Sin embargo los documentos revelan que el pago de éstos son graduales, de acuerdo al grado militar que ostenta cada miembro del Ejército que partió a Irak.
El seguro va desde los 130 mil dólares para el General de Ejército, quien ha anunciado un viaje de visita a los soldados, en una disminución de 10 mil dólares graduales en el escalafón militar, hasta llegar al mínimo de 40 mil dólares de seguro para un soldado raso.
En la contratación de esos seguros, el Ejército no pidió a la Contraloría una exclusión de procedimientos para contratar las pólizas de seguro y entre la documentación remitida por Defensa a la CGR, no hay papeles que demuestren que cumplió con la Ley de Contrataciones del Estado, que exige licitaciones para las compras superiores a los 200 mil córdobas.
La Ley de Contrataciones del Estado (Ley 323), señala en su Artículo 3 que: “No están sujetos a la misma, las adquisiciones del Ministerio de Defensa para el Ejército de Nicaragua que se realicen con fines exclusivamente militares, necesarias para salvaguardar la integridad, independencia, seguridad y defensa Nacional. Se exceptúan de esta modalidad aquellas adquisiciones para el avituallamiento del Ejército en tiempos de paz”.
La misión de la tropa nica en Irak, según el Acuerdo Ejecutivo 52-2003, es apoyar labores humanitarias y desminado en territorio iraquí, es decir, el trabajo no será para salvaguardar la integridad, independencia, seguridad y defensa nacional, y por tanto, cualquier contratación tenía que cumplir con el procedimiento de licitación que establece la misma Ley 323.
El presidente de la Contraloría, Francisco Ramírez y el contralor Guillermo Argüello, han dicho que la Dirección Jurídica de la CGR está analizando la documentación, sin mayores comentarios sobre el contenido de la misma.
Además, entre los documentos enviados por la ministra Cuadra, está un recibo del Ministerio de Hacienda y Crédito Público, por 700 mil dólares que entregó el Ministerio de Relaciones Exteriores, y una carta del Canciller Norman Caldera, en la que hace alusión a las gestiones que realizó ante la comunidad internacional para conseguir los fondos.
El monto donado por un país que aún se mantiene en sigilo, no sólo cubre los seguros de los soldados que viajaron a Irak, sino “los gastos operativos y estipendio mensual de las tropas”.
El Jefe del Ejército declaró el 31 de julio pasado que se necesitaban 1.5 millones de dólares para pagar a los médicos, soldados y oficiales nicaragüenses que viajarían a Irak, quienes devengarían entre 400 y 2,800 dólares mensuales, más el famoso seguro.
INISER: “NI SI, NI NO”
Por su parte, el presidente ejecutivo del Iniser, Ramiro Gurdián, amparándose en el sigilo bancario que establecen las normas bancarias nacionales, dijo que no podría confirmar ni negar si Iniser era la aseguradora de la misión nicaragüense en Irak.
“Yo no te lo puedo confirmar, lo que te puedo decir es que Iniser ha sido la empresa que ha asegurado a los zapadores que trabajan en los proyectos de desminado en Nicaragua, desde 1996-1997; en el seguro de desminado para el Ejército de Nicaragua y para los de la Organización de Estados Americanos, no sé si otras empresas nicaragüenses ofrecen esos seguros en Nicaragua”, dijo Gurdián, agregando que sólo si las instituciones aseguradas solicitan revelar sus identidades, Iniser las hará pública.
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