Ernesto Zelaya
Estuvimos de visita en Nicaragua, nuestra tierra natal, después de una ausencia de casi 20 años. Fue una visita placentera y a la vez decepcionante.
Fuimos a varios lugares de interés y vimos que el progreso ha llegado a varios puntos del país. Uno de los puntos más interesantes fue la represa del Malacatoya o Las Canoas. Es triste saber que un proyecto como ése esté paralizado por la incompetencia y burocracia de ciertas personas que gobiernan el país. Mientras las turbinas de la represa están paradas, Nicaragua compra energía eléctrica a Honduras y Costa Rica, costándole a los contribuyentes del país millones de dólares por mes.
¿Cuándo los ciudadanos de esta nación van a cuidarla? Es una lástima perderla.