- Detrás de Arnoldo Alemán siempre estuvo Jaime Morales Carazo. Era su sombra. Fue el jefe de la campaña electoral que lo llevó al poder y articuló el pacto que le garantizó la inmunidad parlamentaria que Alemán tradujo en impunidad. En fin, en cierto modo, Jaime Morales creó a Arnoldo Alemán aunque no reconoce que le ocurriera lo del doctor Frankeinstein, quien creó un monstruo. Sólo admite: “¡La pasié!”.
Eduardo Marenco Tercero [email protected]
Jaime Morales es ahora uno de los más críticos de Arnoldo Alemán y de lo que él llama “las tres Marías”, en referencia a María Dolores Alemán, María Alejandra Alemán y María Fernanda Flores de Alemán. Pero hace muy poco tiempo, año y medio quizás, él hacía parte de ese círculo de poder y de esa familia. Aunque llovían acusaciones de corrupción contra su ahijado, nunca rompió con él y no abandonó el barco sino hasta cuando consiguió su curul parlamentaria, siendo electo tercero en la lista del Partido Liberal Constitucionalista (PLC).
Fue “asesor personal” de Alemán siendo éste presidente y continúa siendo un amigo estrecho del presidente Enrique Bolaños. “A él (Bolaños) no lo invito a mi casa, él se autoinvita”, fanfarronea.
Jaime Morales es el padrino de bodas de Arnoldo Alemán, lo empleó en los setenta, le obsequió su primer traje y su primer reloj de oro. Y en los noventa, le dio a probar el tequila “Don Julio” del que Alemán se hizo fanático hasta la borrachera. Explica que los dos paradigmas de Alemán eran José Santos Zelaya por ser un dictador tan astuto como para estar 17 años en el poder gracias a pactos, componendas y constituyentes; y Anastasio Somoza García, “por geófago”.
Asegura que Arnoldo Alemán pretendía llevar el país al caos, encendiendo los ánimos de los sandinistas e impidiendo gobernar al presidente Enrique Bolaños. Y fue esto lo que lo llevó a una ruptura final con su ahijado. Pero, ¿por qué no rompió antes con un hombre que saqueó el país?
Sus detractores transmiten un video en el que recuerdan que usted llamaba “Arnoldito” a Arnoldo Alemán cuando era presidente y ahora veo las fotografías en el despacho (de su casa) —que pide no reproducir— donde usted ha escrito “¡Cerdo!” sobre una foto de Alemán. ¿Cómo explica ese cambio?
Lo llamaba Arnoldito mucho antes que Arnoldo Alemán llegara a ser presidente, en vista de una antigua relación de amistad entre mi padre, Carlos A. Morales y su padre, Arnoldo Alemán Sandoval. Te puedo mostrar aquí —coge los libros de honras fúnebres de la muerte de su padre— cómo el padre de Arnoldo Alemán se expresaba del mío como su maestro, su mentor. Su padre fue senador suplente de mi padre. Entonces para diferenciar nosotros a Arnoldo padre, del Arnoldo hijo, le decíamos a éste “Arnoldito”, por cariño.
¿No era por adularlo entonces?
¡Noooo… hombre!, Yo no tengo por qué adular a Arnoldo cuando mi padre fue como su padre en política y su protector, y yo fui con él exactamente lo mismo. Jamás hubo adulación de ninguna forma.
¿Por qué no se separó de Alemán cuando LA PRENSA denunció todas sus fechorías entre 1999 y el 2000…
Pide una interrupción antes de contestar porque su mascota, el salchicha “Aris 6”, llamado así por ser el sexto perro de la familia con el nombre de Aristóteles, está ladrando para que lo suban al escritorio, algo que hace solícito para que se pasee a sus anchas, le lama su mano y husmee mi libreta de apuntes. Después lo sienta sobre sus piernas. Jaime Morales es aficionado a los animales, tanto que en la casa que le quedó a Daniel Ortega llegó a tener leones y tigres. Morales Carazo contesta sólo cuando le repito la pregunta y una vez que Aristóteles está feliz y a sus anchas sobre el escritorio:
Habría que hacer una pequeña historia de mi relación con él para comprender porqué no se podía dar una situación de esta naturaleza cuando estás inmerso dentro del juego de la actividad política. Yo vengo a Nicaragua en 1990 a ayudarle a Arnoldo Alemán cuando es alcalde de Managua, paso una o dos semanas hospedado en su casa, en un tratamiento obviamente familiar, soy padrino de su boda y de su hija María Alejandra a solicitud de él mismo también, fui su jefe en Indesa, la Financiera de Inversiones más grande que hubo en Centroamérica. Hay pues una relación muy estrecha, además le ayudo con financiamiento, con sus planes, y le doy el esquema conceptual de la organización del PLC, yo hice los estatutos y principios en un 99 por ciento.
La pregunta es: ¿Usted se hizo de la vista gorda de la corrupción de Arnoldo Alemán?
No… Es que había una relación estrecha porque contribuí a llevarlo al poder como jefe de campaña, como hombre que consigue también recursos financieros, que está cerca de él como un asesor político en lo medular, encargado de llevar las relaciones con el FSLN, el Ejército, sectores empresariales muy fuertes y algunas embajadas como la mexicana, cubana, norteamericana y española… Es muy fácil decir aquí dejo esto y me voy. Tú tienes responsabilidad partidaria. Yo le hablé de las denuncias, como la del narcojet, pero él contestaba: “No hay pruebas padrino, son rumores, son envidias.
Visto en retrospectiva, Arnoldo Alemán está ahora en “El Chipote” a donde alguna vez fue a dar Agustín Jarquín producto de la acusación del caso de “Ramón Parrales”, que usted denunció. ¿No cree usted que —al destapar el caso— fue utilizado por Arnoldo Alemán para encubrir la corrupción justo cuando Agustín Jarquín la estaba denunciando?
Yo no dudo de la honestidad de Agustín Jarquín en lo personal y la fundamentación de sus denuncias. Pero tampoco pudo comprobarse que no usó fondos de la Contraloría para fines promocionales y para hacer pagos a personas inexistentes. Lo cual era una contradicción. Yo no creo que Agustín Jarquín jamás se haya beneficiado y enriquecido personalmente de esa forma, pero sí desvió fondos de ayuda o lo que fuese para promover su campaña.
Pero igual, Arnoldo Alemán desvió millones de dólares y usted no lo denunció mientras estuvieron juntos en el poder.
Primero, yo no era oficiosamente ni el fiscal ni el procurador. No tenía porqué ser yo el denunciante de Arnoldo Alemán si era su amigo.
Paralelo a ésto, usted participó en las negociaciones del pacto.
Por supuesto que sí. No sólo, se iniciaron conmigo y con el general Humberto Ortega. Nunca he dicho que no. Cómo se ha desvirtuado y prostituyó es otra cosa. Pero yo nunca he negado en lo que he participado. Lo que pasa es que cuando se me atribuye que he sido ingrato y traidor, es algo absurdo. Tu amistad no es incondicional con nadie cuando es irrespetada. Amistad no es sinónimo de complicidad.
Pero el pacto político con Ortega, le permitió a Alemán hacer todos los desmanes con el erario. Con la diputación automática él tramó su impunidad.
No necesariamente se amparó en el pacto para cometer esas cosas. El pacto tuvo el mejor propósito de lograr una gobernabilidad muy criticable, pero permitió un período de estabilidad que no lo tenía el gobierno nuevo de Alemán cimentado exclusivamente en la cuestión de haber ganado con un margen amplio, pero el reconocimiento del Frente fue tardío. Se trataba de solucionar problemas que eran callos muy dolorosos en los zapatos de los partidos mayoritarios, entre el PLC y el FSLN, que se sentían que no tenían la justa representación en los diferentes poderes del Estado.
Pero el resultado del pacto es que el país está en manos de Daniel Ortega.
Veamos qué ocurrió. Pese al pacto, el Partido Liberal, volvió a ganar las elecciones y con un margen mayor. Quien provoca la ruptura y crea un vacío en un partido que ha ganado el poder y pierde el gobierno por una ceguera, intransigencia, por la obsesión patológica por el poder; es Arnoldo Alemán. No es una consecuencia del pacto, éste se pervierte por la codicia de Arnoldo Alemán.
DANIEL ORTEGA HA MADURADO
Hace varias preguntas que “Aris 6” subió de nuevo al escritorio, luego bajó al piso y ahora llora a la orilla de la puerta para que lo dejen salir de la oficina. El lo reprende y lo calla.
¿Cómo es posible que usted hable bellezas ahora de Daniel Ortega quien se le apropió de su casa? Usted dice que él ha madurado muchísimo.
Los agravios no comprometen tu claridad mental, el apreciar las circunstancias y medir las fuerzas reales. Nunca hubiera participado si hubiera sido dominado por la pasión, el revanchismo y el odio.
¿Usted se ha acercado políticamente a Daniel Ortega?
El es un adversario político y aunque yo haya sufrido un agravio en el pasado, no significa que vas a estar obsesionado con lo que pasó, yo reconozco las capacidades de alguien cuando ha mejorado. El va en busca del poder y nosotros también. Yo no soy del criterio que hay que ir a atajar. ¡Cuídese todo el mundo que ahí viene el lobo y se va a comer a las ovejitas y a las mansas palomas!… Busquemos cómo ganarle y si ganan ellos en buena lid, ¡respetemos! Hemos visto que en tres oportunidades Daniel Ortega acepta su derrota. ¿No es eso madurez? Daniel Ortega ha madurado y los hechos son evidentes.
Si le pusieran una pistola en la sien, y le dijeran: decidí con quién aceptar una cena. ¿Con Arnoldo Alemán en “El Chipote” o con Daniel Ortega en su casa? ¿Cuál elegiría?
Ninguna aceptaría. (Aunque) no rechazaría una cena con Daniel Ortega en un restaurante ni mucho menos.
¿Pero no en su casa?
Creo que mi mujer la rechazaría. Pero con frecuencia coincidimos en muchos lugares donde comemos y nos saludamos caballerosamente como personas civilizadas y decentes.
Dicen que “la criatura siempre se rebela contra su creador”. ¿Le pasó eso a usted con Arnoldo Alemán?
Me pasó al revés.
¿Le pasó lo del doctor Frankeinstein?
No conozco la historia del doctor Frankeinstein.
¡Creó un monstruo!
No, yo no llegaría a decir eso, primero yo no lo creé, yo ayudé y contribuí a que llegara al poder, porque creí en él y le tenía afecto. Lo que pasó fue que Arnoldo Alemán se impregnó tanto del poder… Es como se dice en el libro “La invención del poder”: el poder es tan adictivo como la cocaína.
Me decía que a usted le pasó al revés. ¿Cómo así?
¡La pasié pues!..Yo creí en la nobleza de Arnoldo… el Arnoldo que yo conocí fuera del poder no es el mismo Arnoldo (en el poder), porque el poder corrompe totalmente.
Una vez terminada la entrevista, el ex padrino sale a despedirme, cargando a “Aris 6”, y me advierte: “¡En tus manos dejo mi honra!”.
LA DIPUTACIÓN AUTOMÁTICA
Según Jaime Morales, fue Bayardo Arce quien puso sobre la mesa la oferta de una diputación automática a favor de Arnoldo Alemán, y él como hábil negociador, cogió la carta en el aire.
Dijo Morales: “El caso de la diputación automática es una cosa curiosísima. Vé como nace: yo he propuesto a Arnoldo Alemán que dentro del proceso de reformas constitucionales se logre la bicameralidad para evitar el choque del Ejecutivo con el Legislativo, teniendo un amortiguador en la Cámara del Senado. Eso en las pláticas lo propongo. Bayardo Arce lo interpreta en otra forma, y los sandinistas se oponen a la bicameralidad. Entonces él me dice: “¿Lo que estás buscando es entonces una diputación para Alemán?”. No, le digo yo. Él me dice que “(Alemán) inmunidad no requiere porque por ley pasa a ser diputado del Parlacen”, pero si ustedes están de acuerdo en que le ofrezca una diputación y que pueda ser diputado… !Magnífico!… fue un chamarro que yo lo agarré inmediatamente como negociador porque le convenía al partido”.
¿Está diciendo que Bayardo Arce fue el que propuso la diputación automática de Arnoldo Alemán?, se le preguntó a Morales.
“No es que la propuso, sino que en una coyuntura de negociación se produjo esa cuestión y un negociador que tiene capacidad, habilidad, experiencia y ha estudiado la técnica de negocios, agarra una oportunidad de esas”, contestó.
Conforme a lo expresado por Morales, Ortega habría obtenido a cambio, bajar el techo del porcentaje de votos necesarios para ganar en primera vuelta dejándolo en un 35 por ciento. Algo a lo que según Morales, él se opuso.