Estas son las generadoras de energía a base de la fuerza del viento, que por años se han pretendido impulsar en el istmo de Rivas. (LA PRENSA/Internet)

Soplan vientos de electricidad en istmo de Rivas

Daneses están interesados en instalar en Rivas la tecnología necesaria para aprovechar la fuerza del viento para producir electricidad Mario José Moncada [email protected] Las posibilidades para que el departamento de Rivas se convierta en La Meca de la generación de energía eléctrica eólica (utilizando el viento) en Nicaragua, parecen ser cada vez más reales. Por […]

  • Daneses están interesados en instalar en Rivas la tecnología necesaria para aprovechar la fuerza del viento para producir electricidad

Mario José Moncada [email protected]

Las posibilidades para que el departamento de Rivas se convierta en La Meca de la generación de energía eléctrica eólica (utilizando el viento) en Nicaragua, parecen ser cada vez más reales.

Por un lado, la empresa danesa Repower y su similar Energía Eólica de Nicaragua (Eenic), se comprometieron a impulsar un proyecto de generación de energía eólica y explorar las posibilidades de instalar en Nicaragua una planta de generación de turbinas de vientos.

Por el otro, el Presidente de la Cámara de Industria de Nicaragua (Cadin), Gabriel Pasos, confirmó que está buscando nuevos inversionistas para impulsar un proyecto en el mismo campo, luego que durante los últimos años sus planes sufrieran serios atrasos debido a la aprobación tardía en la Asamblea Nacional (AN), de una normativa para este tipo de generación eléctrica.

Pasos se quejó que “la actitud de los políticos” (diputados) de retrasar la aprobación de la normativa, recientemente publicada, provocó que sus socios españoles iniciales no sólo se cansaran de esperar, sino también sintieron temor de invertir en Nicaragua luego de la crisis económica que azotó a Argentina y Brasil entre el 2001 y el 2002.

“Los españoles vieron la situación difícil en América Latina luego de la crisis en Argentina y Brasil. Ahora nosotros estamos buscando otros socios”, aseguró Pasos.

CON APOYO DE DINAMARCA

En Copenhague, la capital de Dinamarca, el representante de Eenic, Gabriel Solórzano, y el representante de Repower, Michael Löfvall, con la presencia del Embajador de Nicaragua, Ricardo Alvarado, suscribieron un convenio para impulsar la construcción de un campo eólico en Rivas.

Según la Cancillería de la República, Repower está considerada como una de las empresas con más experiencia en la planeación de parques eólicos y en el diseño de aerogeneradores, si se toma en cuenta además que Dinamarca es un país pionero en este campo.

Durante la suscripción de la carta, Löfvall comentó que su empresa está dispuesta a trabajar e invertir en Nicaragua, dado su gran potencial en este sector.

Por su parte, Solórzano también destacó el vasto recurso eólico existente en Nicaragua, el que a su juicio podría ayudar a satisfacer las necesidades de electricidad del país con un efecto positivo sobre el medio ambiente.

El proyecto podría contar con el apoyo del Fondo de Industrialización para países en Desarrollo (IFU), el cual tiene proyectos en 43 países, pero no en Nicaragua, lo cual abre mayores posibilidades para que se concrete algún apoyo financiero.

En un comunicado, la Cancillería recordó que “el desarrollo energético es una prioridad del Gobierno de la República, que dirige ingentes esfuerzos para estimular la instalación de nuevas plantas generadoras, promoviendo el crecimiento económico, la seguridad en el suministro de energía, el empleo y el desarrollo tecnológico”.

HASTA 500 MEGAWATIOS

El presidente de Cadin, Gabriel Pasos, dijo que Nicaragua tiene la capacidad de producir hasta 500 megawatios de energía eléctrica con la fuerza del viento, lo cual sería superior a los 450 megawatios que se producen actualmente por medio de plantas hidroeléctricas, térmicas y geotérmicas.

Pasos explicó que el departamento de Rivas presta las mejores condiciones para instalar un campo eólico.

Primero porque la inmensidad del Lago de Nicaragua con sus 8,000 kilómetros cuadrados de extensión hace que genere fuertes vientos, lo que se suma a lo angosto que es el istmo de Rivas, donde el viento puede alcanzar velocidades de hasta ocho metros por segundo, cuando lo mínimo que se necesita para producir energía eólica son velocidades de tres metros por segundo.

La energía eólica tiene su origen en la energía solar, por el calentamiento de masas de aire por el Sol, lo cual produce el viento.

MEJOR EN VERANO

Biomass Users Network Centroamérica (BUN-CA), organismo creado por y para los países en vías de desarrollo en 1985, señala en un documento publicado en su portal electrónico, que generalmente en Centroamérica hay más vientos en época seca, lo que corresponde con un período de baja producción de electricidad por medio de plantas hidroeléctricas al disminuir el caudal de los ríos y lagos.

“Eso significa que la energía eólica puede complementar la energía hidroeléctrica, generalmente en una forma más barata y más limpia que la generación térmica”, añade.

Según dicho organismo, la mayor parte de la energía eléctrica que se producía en Centroamérica, Panamá y Belice hasta 1998, provenía principalmente de plantas hidroeléctricas y térmicas.

De poco más de 6,000 megawatios que se producían en la región, 3,063 correspondían a energía eléctrica producida en plantas hidroeléctricas y 2,676 megawatios a plantas térmicas.

El documento Impacto del Cambio Climático en Nicaragua, elaborado por el Ministerio del Ambiente y Recursos Naturales (Marena), refiere que en 1999 de 485.9 megawatios que Nicaragua tenía capacidad de producir, 361.9 correspondían a plantas térmicas, es decir que utilizan combustible para la generación de electricidad.

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