Edgard Rodríguez C. [email protected]
José Ariel Contreras, el relampagueante lanzador cubano, con el que los Yanquis acordaron un pacto de 32 millones de dólares por cuatro años, lleva contados los días desde que aterrizó en Tampa, Florida, para un proceso de rehabilitación de su adolorido hombro derecho.
“Llevo dos meses y diez días”, dice con precisión. “Pero sé que estoy por regresar a la acción”, agrega en diálogo con LA PRENSA desde el complejo de Ligas Menores de los neoyorquinos en Tampa.
En efecto, Contreras podría volver tan pronto como este jueves, y el viernes podría abrir contra los Orioles, tomando el puesto de David Wells, quien tiene ciertas molestias en su espalda.
“Aún no es oficial, pero Billy Connors (coordinador de pitcheo de los Yanquis) me dijo que esa podría ser la ruta”, asegura el antillano de 32 años, 6.4 pies y 220 libras, firmado en diciembre pasado en nuestro país.
Los Yanquis han concluido que José Ariel está listo para volver luego que los informes médicos lo han confirmado, lo mismo que un par de actuaciones en las Menores, la última de ellas con el equipo Staten Island, nivel Clase A.
“El sábado lancé 7 innings, me dieron 2 hits, no di bases y ponché a 15. Hice 85 lanzamientos y no sentí molestia. Al contrario me sentí fuerte y llegué seis veces a 98 millas”, agrega con entusiasmo en su voz.
Al momento de su ingreso a la lista de lesionados, el 8 de junio, Contreras acumulaba récord de 3-1 y 4.62. Parecía en línea directa a su establecimiento, pero su hombro fue afectado por una misteriosa dificultad que ahora ha desaparecido.
“Pensé que sería una estadía corta (como lesionado), pero los exámenes mostraban una sombra en mi antebrazo. Los médicos no me lo habían dicho, pero se asegura que si no desaparecía, se me iba a operar. Gracias a Dios no se llegó a eso”, afirma.
Quizá lo esencial, es que todas las dudas se han disipado, tanto así, que su proyectada apertura este jueves con los Clippers de Columbus en Triple A, fue aplazada y podría trabajar contra los Orioles el viernes en el “Yankee Stadium”.
«ES UNA PENA»
“Durante once años lancé en Cuba y mi brazo nunca me falló y siento pena haberme lastimado ahora cuando más debía socar, pero aún hay chance de ayudar”, dice Contreras.
“Me desilusionó no haber quedado en la rotación, pero cuando sentí que había recuperado mi confianza vino la lesión. Pero ahora estoy bien y me siento más fuerte en todo sentido”, dice.
Su récord es 3-1 y 4.62 en 10 actuaciones. En sus últimas cuatro salidas antes de lastimarse, iba con 2-0 y 0.95, debido a 2 carreras limpias en 19 ininngs, con 8 hits, 5 bases y 18 ponches.