Claudia Gutiérrez Franco
Nicaragua se ha vuelto el país de la incertidumbre, en seguridad, educación, cultura, salud y situaciones políticas. El futuro es impredecible. Es imposible desarrollar un proceso analítico únicamente con suposiciones. Es necesario que la sociedad asuma su posición de forjadores de valores y que los gobernantes tengan conciencia de las implicaciones directas de sus decisiones sobre las futuras generaciones. Pero sobre todo es indispensable impedir el daño que se le está haciendo a la juventud.
Einstein decía en uno de sus proféticos pensamientos que: “Para obtener resultados diferentes hay que hacer cosas distintas”. La juventud está cansada de lo mismo, quiere cosas diferentes, quiere que se le permita pensar libremente y hacer expectativas en torno a su vida; quiere que se le permita soñar y permita planear su futuro, pero esencialmente quiere que se le permita vivir en un verdadero país.